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sábado, 30 de enero de 2016

A MODO DE PRESENTACIÓN

por Dardo J. Calderón


La presente paginita es de alguna manera continuación de Argentinidad, blog que desapareció en la nube de una manera misteriosa y sobre lo que habría que escribir alguna leyenda de complot internacional para darle un merecido entierro y evitar la culpa de la desidia.  No nos pareció legítimo mantener el nombre - en primer lugar porque no era nuestro – y en segundo lugar porque no está el componente de Esteban que le daba un tono del que carecemos. Quizá, Dios quiera, Esteban despierte de su pesadilla y si vuelve a armar su palestra, no dudaríamos en volver a su lado si nos llama, tirando al éter todo lo escrito, una vez más.  Esteban era el último de los fascistas convictos y confesos de la red, y hacía y decía lo que le pintaba su regalada emotividad. Cuando amaba amaba y cuando odiaba, odiaba. La única garantía que con él se tenía era la de un corazón noble y algunos ejes que marcaba la devoción a su enorme padre. Por otra parte, para mi era imprescindible, desde mi cueva montesa nunca sé quién es quién, ni lo que pasa en la ribereña hoguera de vanidades, y Esteban marcaba blancos y pasaba data a la que jamás puse reparos para solaz de mi natural pendenciero. Hoy quedo ciego, y aunque vienen fuentes en mi ayuda, ninguno con el “asfalto” recorrido por él (más el archivo heredado). Argentinidad era Falcionelista – Calderonista, y espero de alguna manera mantener esa línea. Es más, me comprometo cada tanto festejar el cumpleaños del Duce , ya sin las objeciones que ponía antes para hacerlo rabiar. Lo haré como él lo hacía, por joder, por joder a aquellos que no hace muchos años cantaban Cara al Sol y saludaban con la mano en alto y hoy derivan hacia un politicaly correct claramente vergonzoso, ¿pero de qué escandalizarse? si mucho antes ya habían aceptado el novus ordo y comulgaban parados mientras unos adolescentes  con tufo a hormonas alborotadas cantaban “te ofresemoooos Señoooor, nuestra juventuuuud”, como si eso valiera una verdadera mierda y, más todavía, con el peso de que los músculos flácidos, la miopía y la bolsa debajo de los ojos, los dejaba fuera de toda oferta tentadora para el nuevo cristo evolutivo.  
La llamamos “Los Cocodrilos del Foso”, por ser una autodefinición que surgió al transcurso de un intercambio de … (iba a decir opiniones)… más bien de codazos,  en una red de Familias Católicas. Como reza la introducción en la pirueta de la frase del genial Gómez Dávila, la clara intención de la página es tratar de detener la intrusión en nuestros fortines de tradición, de la enorme cantidad de imbecilidades en las que ha derivado la reflexión católica. Es muy cierto, como dice el autor citado, que la apostasía ha derivado en regocijantes pendejadas, como el ecumenismo, la libertad de culto, el democratismo, el sufragio universal, el american way of life, el ralliement, el entrismo, el lenguaje ambiguo, la corrección política, los derechos humanos,  y otras memeces de las que nos ciscábamos hace unos años; y hoy, cuando esas pendejadas se han convertido en el santo y seña obligado para entrar al ruedo de las prebendas y expectativas, nos vuelven como sesudos tópicos para una reflexión que sin duda alguna, nos devolverá a la apostasía.
Somos un grupo de fieles que solicitamos el amparo espiritual de la FSSPX en tiempos de desamparo, pero no somos ella por obvias razones, no somos sacerdotes. La Fraternidad cobija a muchos y de diferentes temperamentos y por diversos motivos. A pesar de nuestro amor filial a la obra providencial de Mons Lefebvre, no por eso dejamos de ser los desheredados y apartados de una Roma defeccionante que ha silenciado su magisterio irreemplazable. Pero tenemos una diferencia… lejos de entender que este apartamiento y esta orfandad es un mal que nos causan los hombres de la apostasía y que debemos revertir, reclamar y litigar, lo vivimos y experimentamos como una inmerecida gracia que el buen Dios nos prodiga y que debemos cultivar en devoción , para que la incolumnidad  de los Sacramentos de la Iglesia, regenere al alma del hombre. Podríamos comparar esta diferencia con relación a la pobreza, ser pobres puede ser experimentado en el resentimiento por una injusticia de los otros, y generar o disparar una serie de sentimientos que terminan construyendo una ideología. O puede esa pobreza ser vista como un regalo del cielo, como una preservación graciosa de las tentaciones del mundo. Se vive en un mismo barrio, con parecidas viscicitudes, pero el espíritu es muy diferente y, hasta nos atrevemos a decir, irreconciliable.
No reclamamos de la Roma apóstata ningún derecho inculcado ni una legalidad manoseada, lejos de ello, nos lamentamos de sus pérdidas y desvaríos y no podemos creer la suerte que nos ha tocado. De igual manera con la sociedad civil, a la que no reclamamos ningún “derecho humano” que nos falte para profesar nuestra fe, testimoniar a Cristo y defender la vida de los inocentes, sólo nos dolemos que hayan perdido el rumbo de la ley de Dios, y nos apartamos de su infección, de sus asuntos, de sus juicios y de sus decretos, en la medida de lo posible. No es reclamando a ellos su torpe justicia y su orden político de diabólicos fundamentos, que vamos a recomponer nada.  
Siguiendo a San Pablo, poco tenemos por decirle a estos perdidos y mucho a los propios “No tratéis con los deshonestos. Claro está que no entiendo decir con los deshonestos de este mundo, o con los avarientos, o con los que viven de la rapiña, o con los idólatras; de otra suerte sería menester que os salieses del mundo… ¿no son acaso los de dentro aquellos a los que teneis el derecho de juzgar?”. “¿Cómo es posible que se halle alguno siquiera entre vosotros que teniendo alguna diferencia con su hermano se atreve a llamarle a juicio delante de los inicuos y no delante de los Santos?  ¿No sabeis que los santos juzgarán al mundo?”, y después de esta admonición a los Corintios, ¿Qué necesidad tenemos de sus argumentos retorcidos e imbéciles, y qué tenemos que llevar a sus tribunales?.
Esta es la pequeña y la gran diferencia que marca el experimentar el tradicionalismo con respecto a nuestros vecinos. Estamos alegres y agradecidos de haber sido apartados y lo experimentamos como una verdadera gracia divina. ¿O es que acaso el mundo nos rechaza con violencia? Muy por el contrario nos llama con vehemencia, nos invita a su “banquete sucio” y nos brinda sus lúbricas caricias para que nos acerquemos. Nos admite con el sólo requisito de coincidir con ellos en las fórmulas mendaces que expresan las regocijantes pendejadas en las que ha devenido la apostasía que adoran con jaculatorias de imbecilidad. Preparamos nuestros alegatos para ser presentados a los Santos, con su lenguaje de Verdad. Pienso en un viejo amigo, que sufre hoy como Job el ostracismo y la repulsa por no permitirse el uso de la mendacidad moderna, ¡qué alegría! No son sus viejos amigos que lo ralean, siendo que muy por el contrario lo convocan, es Dios quien lo aparta para Sí.


Esperamos haber sido claros en las diferencias y a continuación, veremos una muestra de ellas mediante una interesante polémica que a pesar de que se solapa, se evidenciará  para los advertidos.  

4 comentarios:

  1. Vivisección anatómico-simbólica y (¡Dios no quiera!) antropológica, del cocodrilo; en donde se contiene una reflexión acerca de la variedad conocida entre los biólogos como "cocodrilo de foso".

    El cocodrilo es un animal foráneo, que infesta los ríos de África. El nuestro, chiquito, criollo, de culo pesado y dientes apretados (a veces, calculo. No puedo dar fe) es el yacaré.
    Anatómicamente es interesantísimo. Es de gran tamaño, voraz, torpe fuera y dentro del agua, aunque rápido para el tarascón; tiene una piel durísima, escamosa, impenetrable; unos ojos miopes, chiquititos, nebulosos; un minúsculo cerebro de saurio; y una enorme, gigantesca bocaza, repleta de dientes, que ocupa casi un tercio de la longitud del cuerpo. El resto es cola (pesada, imagino), y un estómago voraz que traga lo que se tercie, sin procesarlo demasiado.
    Simbólicamente...es una víbora con patas. Un dragón vamos. Que no eran otra cosa que un cocodrilo ¿Pruebas? La historia de San Jorge en la Leyenda Áurea, a modo de pequeño y pedante ejemplo.Aparece un dragón, que no escupe ni fuego ni humo ni de costado, pero vive en un estanque y tiene una piel durísima. Abreviemos, un cocodrilo.
    Pero los dragones son "la serpiente antigua", la víbora con patas (como la del Paraíso, a la que se condena a arrastrarse...por haber hablado). Son el Diablo, el Demonio, Lucifer, Satanás. Son además seres codiciosos, según algunos (germánicos, lo cual despoja a su argumento de todo valor, peso, y relevancia. Sin duda), que distraen hablando a los incautos para comerlos. Viejos símbolos del vicio, de la furia calculada, de la destrucción de todo lo puro, bueno, e inocente. Vamos, que son mi tipo de personaje favorito.
    Los cocodrilos, habitantes de los foros, perdón, fosos (De cuáles, no lo sé, quizá de alguno en Egipto. En Francia, o la católica España, no lo creo):
    Dícese del amigo Coco que, poniéndolo en un foso, impedirá a tarascones y colazos (pesados) la entrada del enemigo a la gaia ciudadela de virtud, brindando a los habitantes della protección y seguridad, cosa que hace prescindible la presencia de soldados, entiendo. Con tanto cocodrilo como anda suelto...
    Prescindiremos también en nuestra ciudadela guarnecida de cocos de los servicios de dragado y limpieza de foso. El cocodrilo saboreará, feliz, la caca (sin perdón, que así se llama) de las letrinas (sin perdón, que así se llaman) que dan al foso. Vivirá feliz entre los desperdicios, comiendo y revolcándose y nadando en las turbias aguas hasta adquirir su olor y color. Se manducará también, seguramente, el paquete de papas fritas de unos de los soldados que hemos decidido dejar por razones decorativas (Al soldado), las cáscara de banana, de huevo...
    Morderá también seguramente la mano de algún aldeano incauto, que acudiendo al mercado se incline a lavarse la cara; o de algún niño, que quiera refrescarse en la canícula; o los pies de las buenas comadres que se sienten a cotillear con las patas en el agua.
    A veces, de tiempo en tiempo, se producirán confusiones con nuestras simpáticas mascotas. Dado que no son domésticables, y de yapa son chicatos, querrán desayunarse a los soldados que vuelven, a la señora de la limpieza, e incluso al señor del castillo, cuando vuelva de cazar con su boina ladeada sobre un ojo.
    En fin, no dejará entrar ni salir propios ni ajenos. Vamos, que la defensa es tan aguerrida que nos ha sitiado el castillo. Y es que eso pasa con la defensas que son por sí, por la mera razón de serlo. Si pensamos que el castillo no está para dar refugio, sino para atrincherarse en él, porque los orcos afuera se han puesto violentos, llegará un punto dónde, además del olor a rancio, podrido y encerrado que habrá en el castillo, los orcos romperán las puertas a fuerza de patada nomás. Eso, si es que los Cocos, acosados por las lanzas orcas, no enloquecen y deciden que es más fácil entrar, subiendo por las letrinas, al castillo, y banquetear dentro.

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  2. Dardo, con el aprecio que te tengo, y con la permisividad que se conceda a mis pocos años para decir pelotudeces...¿cocodrilos? ¿En serio? Una bestia corta de vista, una plaga de los rìos, a la que hay que matar para acercarse al agua, un animal que sólo sirve para que Tarzán o Tintín (y quizá algún orco avispado) los usen para cruzar el río saltando sobre sus lomos. Una fiera indomesticable, una cruza de cerdo, víbora y león.
    Un bicharaco repulsivo, todo boca (para comerte mejooooooor), con un cerebro microscópico, una piel durísima, y una cola gigantesca (¡la de cagadas que podrá mandarse por ella!).
    Un símbolo claro de Satán, siempre, en todas las culturas (incluída la china). Los dragones en el foso, circuit quaerens que devoret...
    Tenemos símbolos mucho más preciosos que este animal ramplón, rastrero, voraz, y desagrable.
    Tenemos leones que defiendes sus crías, perros fieles... Tenemos un Cid, un Pelayo (ah no...cierto que si se hubieran sentado sobre sus grandes culos hispánicos, comiendo ajos para tener aliento contenido, hoy, tú te llamarías Abdul y yo Selim, inchalá).
    Tenemos un Gandalf, who says you shall not pass.
    Tenemos, tenemos, tenemos en nuestro acervo bestias, héroes, que nos identifican mucho más que este sucio animal. Si nos identificamos con él...avisame. Por favor. Me mudo de ciudadela.
    Con cariño y respeto
    Wenceslao J. Bunge (ex Alexandrii genere)

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  3. Esto puede ser que venga bien.
    Ayer por la noche estábamos varios juntos y comentamos sobre lo procedente o no de tocar ciertos temas vía correos por aquella Red.
    Había de todas las opiniones: que sí, que no, que sí pero sin decir palabrotas, que las palabrotas sí se digan que si no es aburrido, que cierto léxico no ofende cuando se conoce a la otra parte y ya entendieron que tu ascendente va más para Baudelaire que para San Juan de la Cruz, etc.
    Justo en medio de este intercambio llegó tu aviso de este nuevo sitio.
    Bueno, habrá que ver entonces cómo suceden las cosas a futuro.
    Hablamos de varias cosas más ya metidos en el meollo del asunto, pero sería largo de relatar ahora y tal vez sea mejor dejarlo para otro día.
    Lo que sí, te advierto que compartiendo las mismas ideas y no, hay del otro lado tipos apasionados, inteligentes y mal llevados si a mano viene, con los que no será tan fácil la faena.

    Ps. che, los comentarios podrían descartarse si son anónimos, como avisan más arriba, pero sin la necesidad de abrir una "cuenta blogger" y no sé qué más que debí hacer recién previo a poder mandar esto. O tal vez apreté algo mal.

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  4. Sebastián María Bajcetic1 de febrero de 2016, 5:53

    Estimados conocidos y por conocer. Lo de Dardo es broma, sorna y todo lo q quieran agregarle pero siempre con humor. Ácido si quieren. Con su estilo, pero humor al fin. Entiendo q los mails q llevaron a la "disputa" no se supieron entender. De hecho se terminó discutiendo sobres las formas y no sobre lo q realmente importaba q era el contenido del adjunto q había mandado Alejandro. Las palabras; si las tomamos frías; hacen a la crítica impecable de J.A.V.C. A título personal, no creo q haya sido esa la intensión. Repito. Era con humor.
    Lo mismo ocurre ahora. Nos paramos en el cocodrilo como cocodrilo. Me pregunto a quien no le repugna un cocodrilo??? La juventud pide batalla. Quiere el combate cuerpo a cuerpo. La aventura cotidiana. Por lo menos tiene y necesita esa ilusión. Es atrapante. Sueña con ella y enarbola la bandera del triunfo épico. Todo loable y necesario. Es un quijotismo hipnotizante. Y la realidad es q muchas veces el cielo otorga el triunfo cuando la empresa era de lo mas descabellada. Pero aclaremos q solo el cielo, con la "ayuda" de la "locura" del hombre.
    Ahora, por el otro lado, los cocodrilos (en cuanto hombres, NO cocodrilos)no son aquellos q cuidan la fortaleza y su tesoro de los posibles invasores? No son el último recurso luego de la retirada en campo abierto? El complemento de la muralla contra el ariete y catapulta? Si le decimos cocodrilos, nutrias o los Argonath defendiendo la entrada a Gondor..., en q cambia? Si lo q importa es lo necesarios q son.
    En fin....disfruté el intercambio de aquellos mails. Pero por puro entretenimiento. Lo q hubiera sido interesante es la crítica al adjunto como menciono arriba.

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