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jueves, 3 de marzo de 2016

LA CRISTIANDAD O CIUDAD CRISTIANA.

Por Dardo Juan Calderón

Infocaótica saca dos artículos sobre lo que llama “idealizaciones históricas”, y pareciera que yo no tengo otra cosa que hacer que ponerme en contra o pretender trabar una disputa. No es así. Sinceramente no pretendo rebatirlos o refutarlos, como no lo he pretendido con Ayuso y con otros en este Blog. Lo que me motiva es “ver” las diferencias. Tomar clara conciencia que el catolicismo, ya privado del magisterio eclesiástico, comienza a partirse en mil pedazos y que la armonía que suponía ser de la misma religión, ya no existe, al punto que muchas veces, no sabemos si somos de la misma religión. Hay una religión surgida del Concilio Vaticano II, humanista, que sin duda ya no es la religión que profesaba la Iglesia. Es probable que numerosos miembros de la jerarquía y hasta el mismo Papa, ya no profesen la “vieja” religión, pero que no la nieguen sino que la consideren de pasada en un proceso evolutivo.

Este giro no sólo influye a los “modernistas” declarados, sino que también va trocando  las formas mentales de los que entienden ser católicos de siempre, y es por ello que de haber estado no hace tanto en un mismo bando, hoy nos desconocemos, y nos desconocemos en las más variadas circunstancias, ya sea en el ámbito de la liturgia, de la vida práctica, de la valoración histórica, filosófica, moral,  y mucho otros lugares. Siendo que nuestra religión supone una visión integral del todo, estas disidencias que se van acentuando obligan a pensar que uno o el otro, está agarrando para el lado de los tomates. Y así debe ser. Pero por ahora no hay magisterio que ponga fin a las dudas.
La duda pasa por si la manera de capear este temporal de discordia, de falta de maestros, es hacernos un poco los tontos o agarrarnos a palos. Cuando un ejército retrocede después de la derrota, las disidencias se hacen tremendas. Se desconfía de los oficiales a quienes se carga el peso de la derrota y cada soldado tiene una idea diferente de qué hacer. Cualquiera que tenga un mínimo de idea de orden, sabe que ese momento exige más que nunca el ponerse a disposición casi ciega de los oficiales. Pero ¿quedan?
Ya cada uno es un general y tiene “la” idea de lo que hay que hacer. El catolicismo, como fuerza social y civilizadora ha desaparecido, es una derrota evidente. Pero sigue siendo la religión cuya subsistencia está garantizada en la Promesa. La promesa sobre Su Iglesia. Iglesia que necesariamente tiene que tener una presencia material, y una jerarquía sacerdotal. Es decir, que la “civilización” cristiana que ya retrocedió hasta su casi total desaparición, nos deja como único refugio, esa sociedad mística – con presencia terrenal- que es la Iglesia y que tiene su oficialidad en los sacerdotes, no ya en los príncipes del mundo que han defeccionado.
Uno de los dramas de este repliegue social, es echarle la culpa al sacerdocio. Siempre pasa, como dije: a los oficiales. Y entonces todas las estrategias se centran en sacarse de encima a estos pavos o traidores. Les echamos la culpa del ralliement y otra serie de linduras, más la torpeza del Concilio, y llegamos a la conclusión de que de ahora en más, no vamos a cometer el error de hacer nada con ellos (que es justamente la locura a las que nos quiso llevar el enemigo haciéndolos fallar y en la que no debemos caer, rogando para que se levanten). Y del análisis histórico parece que nos asiste razón, parece que le hubiera ido mejor a Francia – y a la Iglesia misma-  con Maurras que con los curas. Sentimos que los curas “se quedan cortos” en lo social y lo político, y arremetemos. Hacemos teorizaciones sobre el “anticlericalismo”, medio en broma, medio en serio, y queremos decirles “ya no se metan en esto que no saben nada, déjennos a nosotros”. Y este es el primer paso al naturalismo.
El artículo de Infocaótica está lleno de cosas “novedosas” que me impresionan malamente, aun dentro de un ambiente católico. Cosas que denotan principalmente un naturalismo, pero que contienen una reacción vergonzante sobre nuestra historia y una disminución de las calidades del enemigo .
No sé a qué quieren referirse con “cristiandad”, pero si es a lo que siempre nos hemos referido, es decir a una civilización fundada sobre los principios evangélicos, a un orden social cristiano, pues, sin lugar a dudas – hasta ahora- esa civilización fue la medieval y no ha habido otra. Cristiandad es igual a Edad Media. Vemos su formación, apogeo, decadencia y desaparición. Otra cosa es la Iglesia que subsistirá en el misterio en cualquier circunstancia; siempre habrá cristianismo en cualquier lugar y situación, pero no “orden social cristiano”.  Es más, la profecía nos dice que habrá tiempos en que si no fuera por una intervención divina, ni fe quedaría en la tierra.
Que este orden no era un orden de perfección, pero por supuesto. Ninguno nunca lo será en esta tierra (acá entran a tallar los milenarismos; por ejemplo Plinio Correa y en su seguimiento Roberto De Mattei, que esperan un gobierno Mariano en el futuro, que dejará en la nada a la Edad Media. Se basan en Fátima y en “Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará”. Allá ellos).
El cristiano debe siempre buscar la reedición, en la medida de lo posible, de una civilización. Y esto implica el ciclo histórico de la lucha del bien contra el mal, que comenzó con la serpiente en el paraíso y que seguirá sin arreglo amigable y con permanente insidia, hasta el fin de los tiempos en que el maldito será arrojado para siempre al infierno.
La “estrategia” cristiana es siempre la misma, la de Cristo, porque Cristo es siempre el mismo: Buscad el Reino de Dios … Es decir, una gran fuerza espiritual con base en la gracia divina, y luego, ser levadura de la masa. ¿Los medios? Pues honestos y con gran confianza en los medios sobrenaturales.  Todo lo que supone a la Iglesia jerárquica y sacerdotal en la primera línea de todo este esfuerzo. A Cristo en la primera línea.
Pero la estrategia del demonio nunca es la misma, él es el cambio, son ciclos de renovados ataques, lo que ayer era por las concupiscencias del hombre, hoy es por las instituciones, por las ideas políticas etc. Desatada la bestia del mar, luego vendrá la bestia de la tierra.
Al hacer el articulista comentado el análisis de cómo lo logró la Iglesia primera, pues acierta que lo hizo en una gran espiritualidad, en el martirio y luego en la penetración del orden pagano. Donde no acierta – y este error es viejo y muy explotado por el Opus Dei - es que ya no estamos en un orden pagano, sino en un orden “anticristiano”. No ya un orden que desconocía los beneficios de la doctrina evangélica, sino un orden que habiéndolo conocido, se vuelve contra ellos. Y se vuelve ya no en forma expresa como en el racionalismo, sino que el demonio busca una vuelta solapada, y se vuelve “pareciendo” algo cristiano en esta época contemporánea. El pagano expresa una cierta inocencia, que en este nuevo orden está perdida. El pagano no conoce a Cristo. La modernidad sí, y lo niega; lo niega primero en la herejía, pero ahora con algo mucho peor que es la apostasía.
En suma y en primer lugar, sin idealizar la Edad Media, es ella la fuente histórica ejemplar para un orden cristiano posible. Fue la civilización cristiana y no ha habido otra en la historia y por ahora no se avizora otra. En segundo lugar, para intentar una civilización hay que primeramente pasar por el Calvario, el martirio, por fortalecer una Iglesia de santos, como fue aquella. Es decir, por recomponer la “oficialidad” del ejército. Y por último, no pensar que uno se enfrenta a inocentes paganos, sino a apóstatas y deicidas que están más que avisados de aquella estrategia y que te esperan a cada paso. No sólo te esperan, sino que saben aún mejor que vos que lo que tienen que hacer, es barrer la oficialidad (como los soviéticos en Katym), y ya casi lo han hecho. Entonces vemos que nuestras diferencias no son tan de fondo – pero se van tornando – sino que hay un planteo de avanzada sin cumplir los pasos previos de establecer un aprovisionamiento y reforzar una retaguardia, que no es otra cosa que reforzar la Iglesia y el Sacerdocio católico. Que reforzar las instituciones básicas como la familia y la parroquia. Y que sin estas realidades reforzadas, toda avanzada es un suicidio.
Y con esta comprensión, el artículo referido resulta de lo más inadecuado, en primer lugar porque produce una solapada iconoclastia de lo medieval en pos de una utópica civilización futura, siendo que esa medievalidad es nuestra referencia obligada; y en segundo lugar porque oculta la maldad del enemigo, la aminora ¿por qué no la ve? Puede ser. E intenta una estrategia que ya no procede. No se vencerá a la modernidad  como se lo hizo con el paganismo. Aquello era una naturalidad que había que impregnar de vida sobrenatural. Esto es contranatura, es antisobrenatural y fundamentalmente anticristiano.  Es casi absolutamente imposible introducirse en sus instituciones sin caer en la negación, la blasfemia, el medio deshonesto y fundamentalmente, sin tener que aceptar en forma expresa y palmaria lo que todo entrismo ya está expresando: que en estos ámbitos nada tiene que hacer la Iglesia y que no la llevamos dentro nuestro cuando aparecemos; la cultivamos en otro ámbito privado. Ya el enemigo, que espera el entrismo y lo conoce bien,  exige una tácita o expresa apostasía. Por lo menos una atestimonialidad, que en el caso del artículo referido, se demuestra con el calculado anonimato.

13 comentarios:

  1. un católico sufriente3 de marzo de 2016, 12:47

    Completamente de acuerdo. Los años que resten de este Pontificado determinarán un pronóstico más certero de esta catástrofe eclesial.

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  2. La segunda entrega que hicieron es divina. Intentaron justificar el entrismo desde los primeros cristianos. Hay que reconocer que los de Info son unos muchachos geniales y ocurrentes. Le ponen garra. Deben ser imbatibles conquistando minas. Con esa parla...

    Lagartija.

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  3. todo menos Dios hoy me hubiera desesperado.
    Gracias!
    Gustará más o menos: pero sólo aquí dicen lo que suscribiría Santo Tomás...
    Ahora bien: tenemos derecho a esperar, con San Ignacio de Antioquía, lo que reclama el mismísimo Padre Nuestro: su Reino en la tierra, que ni en la Edad Media se consumó.
    Pero vd. no nos deje.
    Desde España ...

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    1. Su Reino comienza en la vida de la gracia aquí en la tierra, pero aquí no puede la gracia producir todos sus efectos y se oculta en el corazón del hombre como la semillas en la tierra, mostrando sus mejores brotes en las vidas de los santos. Se consumará en la Jerusalen Celeste, y sólo cuando el Enemigo sea encerrado y se le quite todo poder sobre los hombres. Hasta tanto... nada perfecto puede esperarse, esta vida es combate.

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  4. Me parece a mi, corrijame si me equivoco, que ninguna nación que, en algún momento de su historia, se descristianizó pudo luego volver a re-cristianizarse. Estoy pensando en el norte de África por ejemplo. Sospecho que la conversión de una nación al cristianismo es una oferta por única vez. Lo digo por si alguien espera una reconquista que retrotraiga la situación a la de la Edad Media.

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    1. Dardo J Calderón4 de marzo de 2016, 6:23

      Don Jorge: La historia tiene una dinámica que más o menos se puede estudiar. Es la dinámica de las civilizaciones. No es probable una restauración previsible en muchísimos años. Hay que ver el estado de la "civilización" (o anticivilización) moderna, y yo diría que está en pleno auge. Tenemos para rato. La mayoría de los defensores milenaristas confían en un "milagro". Eso ya no lo puedo saber ni decir. De todas maneras, salvo una interpretación del "milenio" (que para muchos fue la edad media), yo no lo veo profetizado. Tengo tendencia a creer que dentro de la profecía de Daniel, estamos en el sèptimo dìa, es decir, cerca del final (que pueden ser unos siglos). Pero todo esto es barrunto. Mientras tanto hay que hacer lo que se pueda como si Dios no ayudara, y saber que dios ayuda. Y para mi lo que hay que hacer, es recuperar las fuentes de la gracia sacramentales y las dos instituciones que garantizan el orden social desde la sacramentalidad, matrimonio y sacerdocio. Hoy recuperar algunos matrimonios y algunos sacerdotes, es sin duda un milagro.

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  5. Poco se puede agregar a lo excelentemente expresado en esta entrada; pero me queda decir que en la obstinación de atacar las posturas nacionalistas católicas y antientristas y hasta relativizar la cristiandad en su época de esplendor tachándola de idealismo promedieval; me parece oler en esta gente cierto tufillo a Protágoras y Gorgias.
    En un par de entradas traté de contestar sin personalizar las "eruditas" propuestas de "moderación" con las cuales se atacaban nuestras posturas, sin embargo, tirado el guante, creo que no queda otra que recogerlo y aprestarse a devolver la "gentileza".
    Hace poco un amigo me dijo, el problema de muchos porteños es que se sacan el cuero por la espalda, pero cuando se juntan, todos son abrazos y sonrisas. Y me sorprendió ver cómo después de haber atropellado al nacionalismo, hubieron mutuas condescendencias entre ofensores y ofendidos. Desde ya que no es el caso de este blog que está respondiendo sin rodeos el embate de esta "intelectualidad moderada"
    Hace poco me referí a la necesidad de no entrar en la carrera de saber quién es más tradi, haciendo acusaciones mutuas, tratando en cambio de informar para formar a quien nada o poco conoce, y en esto en cuestiones de fe, historia y política, se puede incluir a más del 98% de los bautizados; sin embargo, tampoco podemos minimizar ni desconocer los intentos de desprestigiarnos sin hacer una viril defensa de la postura que sostenemos que por cierto, no es nuestra, sino que, al creerla como verdad, divinamente revelada, objetiva y hasta empírica, no nos queda otra que hacerle frente a la parada. Pero, si la amistad, según la definición augustiniana no puede darse sino en la verdad, mal haríamos en decir que la conservamos con este tipo de gente que trata de denostarnos en nuestras más íntimas convicciones, en pos de evitar el conflicto directo, o lo que es peor, para no quedar fuera de la foto p'al feis.
    Saludos cordiales desde NCSJB.

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    1. Dardo J Calderón4 de marzo de 2016, 6:42

      Estimado Augusto: Me he sentido reconfortado por encontrar un alma más o menos gemela. La única forma de resistir este embate (y esto no se lo diga a nadie) es una combinación de vitalidad "facha" y sobrenaturalismo "tradi". Un gran gusto de permanecer de pie en la tormenta sin concesiones ni melindres, dueños de nuestra vida, con orgullo y haciendo corte de manga al enemigo, que aunque gane hoy, está perdido desde siempre ; y por otro lado, arrodillados frente al Altar. ¡Que me cago en todas sus glorias y sus pompas! que prefiero ser plomero antes que "comer las sobras de su banquete sucio" (Ya no sé si a los hispanistas les molesta José Antonio porque no es "re puro", pero a mi me sigue gustando)

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  6. Antes que nada, y sin ningún ánimo de ser condescendiente sino en honor a la verdad, el reconfortado y agradecido soy yo y algunos cuantos amigos (4 o 5) que encontramos en ésta página una identificación en la Argentina que habíamos perdido la esperanza de encontrar. No por que no existan quienes así piensan, sino por el menjunje de agrupaciones nacionalistas, nacionalistas católicas, o sólo católicas (aunque de éstas deberían surgir aquellas), que llevan a tantos dimes y diretes que uno trata cada vez menos de tratar de encontrar afinidades pa' evitar vanas confrontaciones.
    No es adulación señalar el orgullo que implican sus palabras al ser el hijo de Don Ruben, pero igualmente, con su peso propio, ya que, al ser sostenedores de una postura tan políticamente incorrecta dentro de nuestro medio(así como inteligentemente sostenida), que sin lugar a dudas no buscan llamar la atención de la gente del ambiente, sino el contestar y escupir lo que consideran verdadero sin estar midiendo "implicancias nocivas" en quien en un futuro eventual pueden darnos un espacio de exposición. Y al hablar de corrección política repito que se trata de nuestro ambiente y no de serlo pa'la masa que inocente o culposamente no entiende nada. Y es que dentro de la gente que sostiene similares principios, hay a quienes mucho les importa el que los mismos sean manifestados en la medida en que la alocución sea por ellos dada y que quede registrada ("El Figurón" publiqué hace algún tiempo); incluso algunos "machos y fachos" que al primer tiro se guardan por mucho tiempo. Y reivindico que ser tradi facho es la única forma coherente de mantenerse embarrao por fuera pero limpio por dentro en esta nuestra cruzada que hoy es más dificil desde que ya no existen trincheras, sino que hay que pelearla en campo abierto, en calzoncillo, con chancletas y a puño pelao.
    Algunos fachos nos dicen (y lo hacen) que nuestra religiosidad nos hace perder perspectiva y les contesté que antes de "nacionalizar en catolicismo" hay que evangelizar el nacionalismo; y algunos "tradis" (mmm...) nos acusan de caer en fanatismo. A éstos últimos se les puede retrucar que los gustos burgueses y el adquirir conocimiento pa' la tribuna, le quitan sinceridad y por lo tanto credibilidad. - "Digo lo que sé más no lo que creo y lo que practico".
    De mis pocos amigos, camaradas y hermanos en la fe (los que reúnen las 3 condiciones) me consta que no se jactan de violentos, pero no tienen problema en repartir tortasos cuando las circunstancias lo requieren; tienen fotos pa'los albumes familiares con algunos referentes, más las muestran en las redes sociales; y ponen la cara, el bolsillo (de viudas con óbolo) y hasta su prestigio cuando hace falta, por la causa y por sus pares sin que nadie se entere. Y en ésto último está la grandeza de los nuestros (de los que aprendo y me fortalezco porque soy el peor de todos); y puedo ver en este espacio que estos saurios tienen la misma generosidad facho tradi, en la cuales en más de una ocasión se puedan cometer excesos (que son susceptibles de corregirse), pero los mismos obedecen al celo verdadero por la causa de una Verdad, que no es nuestra sino a la que adherimos, y no de los que optan por una aburguesada prudencia, o que de los que por el contrario creen (aunque no lo digan): "el nacionalismo o el catolicismo soy yo".
    Un apretado abrazo en Cristo y la Patria.

    PD: Dios mediante, hoy asistiremos a la presentación del libro del P. Devillers.

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  7. Un pequeño fe de errata en mi comentario. Al referirme a las fotos, quise decir que no se las muestran en las redes sociales.

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  8. Mañana es en CABA. O era hoy?

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