...

...

miércoles, 29 de junio de 2016

COMUNICADO DE LA FRATERNIDAD. POSIBLES REPERCUSIONES

  Era muy esperada la reunión de los Superiores de la FSSPX que se pensaba daría una respuesta a las proposiciones vaticanas. Muchos esperaban la consagración del “entrismo” y se hacían rulos de estar nuevamente legales y en condiciones de tener un estatus quo que les permitiera asistir sin culpa a las reuniones sociales. Otros, por el contrario, esperaban que este documento delatara la traición y la insidia de la Fraternidad, que se entregaba en manos del modernismo de manera solapada por un puñado de denarios.


   Ambos se han visto burlados, con un documento (que se puede leer completo en Stat Veritas) que dice con toda simplicidad que el objetivo de la Fraternidad es hacer Sacerdotes de Cristo, y que no anda buscando otra cosa. Y que para ese objetivo van a decir la Verdad, como se viene diciendo, sin cajas destempladas, bravuconerías, anatemas y toda esa parafernalia tan al gusto de los exaltados. Ni tampoco van a andar agazapados y timoratos para conseguir nada de lo que otros andan tan necesitados. Pues, con lo que hacen, están tranquilos en su camino.

   Los Cocodrilos celebramos con castañeteo de dientes el documento. Nuestros fosos siguen vigentes. Ni los muros han sido derribados en acto de rendición volcando sus piedras sobre nuestros lomos, ni este puesto de intemperie cimarrona será convertido en un ecoparque para que los curiosos cultivadores de viejas tradiciones vengan a pasear sus nostalgias medievales,  mientras leen libritos exquisitos y muestran a sus hijos como vivían otrora los dinosaurios que se muestran en poses fijas de material sintético.

   El lenguaje es el de un soldado que sin temblar y sin arengas, asegura tranquilo que va a permanecer en su guardia.

   Sin duda alguna, la exégesis crítica va a encontrar en él excusas para seguir anunciando la defección, o mantener las esperanzas de ser convertidos en el museo de cera de la Nueva Iglesia; ambas esperanzas malsanas que justificarían sus condiciones lobunas u ovejunas. El puente se mantiene en manos del Pastor, y la ciudadela es un hogar de Pastores, no de perros rabiosos ni de perros mudos.

       

8 comentarios:

  1. Comunicado de Mons. Fellay del 29/06/2016:

    Al término de la reunión de los superiores mayores de la Fraternidad San Pío X que se llevó a cabo en Suiza, del 25 al 28 de junio de 2016, el Superior General dirige el siguiente comunicado:

    La finalidad de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X es principalmente la formación de los sacerdotes, condición esencial para la renovación de la Iglesia y para la restauración de la sociedad.

    En la gran y dolorosa confusión que reina actualmente en la Iglesia, la proclamación de la doctrina católica exige denunciar los errores que han penetrado en su seno, promovidos, lamentablemente, por un gran número de pastores, incluso por el mismo Papa.
    La Fraternidad San Pío X, en el actual estado de grave necesidad que le concede el derecho y el deber de proporcionar los auxilios espirituales a las almas que recurren a ella, no busca ante todo un reconocimiento canónico, al que tiene derecho por ser una obra católica. Lo único que desea es llevar fielmente la luz de la Tradición bimilenaria que señala el único camino que debe seguirse en esta época de tinieblas, en la que el culto del hombre reemplaza el culto de Dios, tanto en la sociedad como en la Iglesia.
    La “restauración de todas las cosas en Cristo”, que quería San Pío X siguiendo a San Pablo (Efe. 1, 10), no podrá lograrse sin el apoyo de un Papa que favorezca concretamente el retorno a la Santa Tradición. A la espera de ese día de gracia, la Fraternidad San Pío X quiere redoblar los esfuerzos para restablecer y difundir, con los medios que le da la Divina Providencia, el Reinado social de Nuestro Señor Jesucristo.
    La Fraternidad San Pío X reza y hace penitencia para que el Papa tenga la fuerza de proclamar íntegramente la fe y la moral, pues de ese modo acelerará el triunfo del Corazón Inmaculado de María que deseamos, ahora que nos aproximamos al centenario de las apariciones de Fátima.
    Mons. Bernard Fellay, Superior General de la Fraternidad San Pío X
    Ecône, 29 de junio de 2016

    Fuente: Dici

    ResponderEliminar
  2. Qué pasa? pegó lo de "Extra Frate Nulla Salus"?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se si nulla salus porque eso depende del juicio de Dios, pero que extra Frate te jugas la vida eterna no me cabe duda, pegate una vueltita por tres o cuatro Parroquias y fijate lo que está pasando.

      Eliminar
  3. Ver "La Honda de David", con una posición discordante y muy lúcida ...

    Acaso es válido desobedecer una orden legítima? Lo único que se me ocurre es que la propuesta haya sido con condiciones nefandas (cosa que no se explicita y que hubiese sido buena)... Si no, no hay razón para no aceptar el reconocimiento... o acaso hay "miedo grave"?

    ResponderEliminar
  4. Pegó lo que se nos canta en las pelotas, marica.
    O nos viste alguna vez como quien anda por la vida pidiendo permiso?

    Acá me dicen que hay que explicarle a la gente que la alegría viene porque se dificultó que los hombres de Iglesia puedan estropear algo bueno de lo que Ella tiene.
    Pero esa no es la respuesta de un cocodrilo en días de alegría.

    ResponderEliminar
  5. Ahora resulta que David sabe más que todos los superiores juntos.
    Díganle que se vaya a freír churros (y que la letra mata al espíritu).

    ResponderEliminar
  6. ¿Porque los superiores juntos tienen una infalibilidad?¿como es ésta, todos juntos en "concilio" o cada uno por separado? Explíquese un poco más...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni un superior ni todos juntos son infalibles. Lo que digo es que si cualquiera de ellos (y hay muchos notables), resultan más curtidos para estas cuestiones que un sujeto dueño de un blog, mucho más todos juntos. No es por infalibilidad "en concilio". Es por aquello de que cuatro ojos ven más que dos y aún más doscientos.

      Eliminar

Comentarios con buena intención no serán publicados.