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miércoles, 22 de febrero de 2017

De Liturgias y liturgistas.

Resultado de imagen para el cura de ars imágenPor Dardo Juan Calderón.
     De hace un tiempo a esta parte, siamo tutti liturgistas. Quien más quien menos, todos tienen algo que decir. Que la homilética, que la postura, que el ofertorio, que la música, que si barroca, que si romana, que los bordados, los colores y  los gestos, que si solemne ma non troppo, que si la epístola en latín o vernáculo, que si orientales, ortodoxas, pal oriente o pal occidente, que las rúbricas, las anámnesis, las sinaxis, la cataforesis y la mar en coche…


    Cada maistrito con su librito le corrige la plana a San Anselmo, a San Pio V… que ya no me gusta lo que salió de Trento, que esto que puso San Pio X, y ni me hablen del Pio XII, ¿y las primeras reformas de Juan XXIII, ¡fíjate, fíjate! Que este cura desafina y que el otro aburre; que la liturgia de la palabra, ¡no consideran el evangelio! Que este consagra lento, y el otro rápido, ¡tilín tilín! ¡Que deberían ser tres las campanillas! Así… que otro ¡tilín!. (Lo de los dos tilines es culpa del siglo XVII),  y… ¡observa que en el lavabo el monaguillo se levantaba los gruegüescos que se le venían bajando desde el “Introíbo”! …  ¿¡cómo no cuidan el detalle!? el coro cantó el  Iesus Totum en el ofertorio, siendo que es más propio de la poscomunión…

    Y la verdad es que todo este asunto me deja de lo más acobardado.

   Resulta que yo hago las mil piruetas para tratar de no papar la mosca, no ver al vecino de la cuarta fila hurgarse los mocos, al del costado que echa unas monedas (¡!) en la limosna y yo calculando el gasto de los focos. ¡Mira que se ha puesto grande la fulana! (y mengano está hecho una piltrafa… que con esa mujer… ¿quién resiste?... que de paso, se ha comido todo la gorda)… ¿dónde íbamos? ¡Ahhh! (me retrasé en la coreografía de arrodillarse en el Credo, que cuando yo bajaba, ya todos subían, y que me salvó la gorda que necesita un guinche, que dicho sea de paso, no andaría mal para una lucha de sumo) ¡Hay Señor! ¡Qué hago conmigo! ¡Non sum dignus! ¡No me mires… “mira la fe de tu Iglesia”! Nooo… mejor me miras… o mejor ¡¡No mires!! “Oremus pro Papa nostro” (¿quién será?), ¡¿y el obispo?! ¿Será el flautín ese que está dando las nulidades exprés con su corte de maricas con remeras de nylon aureoladas en las axilas? ¡Remeras marrones con pantalones grises!

   ¡Estoy perdido! Concéntrate pelandrún… y ya siento al cura decir “Ite, misa est”, y lo imagino decir… “¡pero por favor!... ¡¡¡¡ITE!!!!”

     Y resulta que hay otros que han visto todos los detalles, que han establecido comparancias, que saben que la homilía adolece tanto en el fondo como en la forma (bajo los estrictos cánones del jesuitismo de fines del XIX o de los dominicos del XVI). ¡Estoy perdido! ¡Sé que el cura habló del pecado y que estaba en contra! ¡pero es uno contra cien!

       Y todos… hasta el próximo domingo buen cura. Pero eso sí, en el atrio “¡Acuérdate que el miércoles tenemos curso de liturgia con el Profesor Girafales!”  “Ahh, sí, sí; no falto. Nos toca el uso del manípulo en las iglesias del sur de Francia en época de los Albigenses”. “Te voy a pasar un libro de Bouyer, compáralo con el Azcárate”.  Y el próximo domingo… el Cura tiene inspección; si es que no se van a observar la liturgia del Motus Proprio a la Catedral, o la Ortodoxa, o la Maronita, o una mezcla de las tres que hacen unos monjes del Monte Pio de la Cueva del Alcornoque (que cada tanto mandan un periscopio para ver que se hace por estos pagos para mechar la olla).

        La liturgia está de moda y hay tipos “cultivando la experiencia” y logrando la “participación activa”; pensar que no hace tanto una Misa era una experiencia violenta de repartir sopapos a los muchachos que hacían bulla entre los bancos, y entre los amén, y cum espíritu tuo, se proferían con los dientes apretados unas fórmulas procaces a los párvulos. Algo ha pasado… quizá se está dando lo que esperaban aquellos hombres y el homo catholicus evoluciona sin mí. De todas maneras y para aquellos que vamos a la zaga de este proceso de ascensión, vayan algunos consejos:

  1.- La Santa Sede, desde el Concilio de Trento, se reserva de forma exclusiva el poder de legislar en el campo litúrgico. Es decir LA LITURGIA ES COSA DE CURAS, y dentro de los curas, SOLO LA SANTA SEDE. No se pongan en liturgistas porque la van a pifiar fiero, por allí entró la peste y por allí sigue entrando.

  2.- Sabemos los problemas y las traiciones que supone el NOVUS ORDO. Frente a ello se debe estar a lo último legislado por la Santa Sede en materia litúrgica, en forma anterior al Concilio. Y punto. Nadie tiene el poder de la Santa Sede para innovar o retroceder. Nuestra jurisdicción es Romana, no tenemos nada que hacer con ritos orientales, ni católicos ni ortodoxos.

   3.- No nos corresponde elegir la liturgia a nosotros los laicos, lo que nos corresponde es en medio de este zafarrancho, buscar buenos y santos Sacerdotes que nos guíen, y que ellos resuelvan los asuntos litúrgicos

   4.- La FSSPX no tiene un primordial ni exclusivo planteo, ni razón de ser, “litúrgico”; lo dice expresamente Mons. Lefebvre. Su finalidad es formar buenos y santos Sacerdotes, el problema litúrgico surge por añadidura de esto, y toma su virulencia y preponderancia más por el ataque que sufre al no aceptar el Novus Ordo, y porque este Novus Ordo, según el dictamen de Ottaviani y Bacci, hace peligrar la fe en los Sacerdotes (y pruebas al canto).

    5.- Un mal Sacerdote, es malo con cualquier liturgia, y junto a un mal sacerdote, de poco servirán los sacramentos.  Uno bueno, es más seguro que lo sea con el Vetus Ordo, el canonizado y vigente hasta el Concilio. Un buen Sacerdote hace fructificar la gracia sacramental. Más vale una Misa de vez en cuando con la asistencia espiritual de un buen Sacerdote, que Misa todos los días y orfandad de Sacerdote. El que cree que no necesita la iluminación y la guía de un Sacerdote, además de los sacramentos que imparte ESE Sacerdote, es un imbécil remachado y se burla de Cristo, que era Sacerdote y vino a enseñarnos y guiarnos, como Maestro y Rey, y no mandó sólo una Hostia, o el agua del Bautismo.

    6.- No somos “usuarios de liturgia”, somos fieles y rebaño de un Sacerdote y de un Obispo. Estos deben a) Enseñarnos la Verdad de la Fe, b) Gobernarnos para conducirnos al fin último c) Proveernos los sacramentos. ¡Todo a la misma vez! No se puede buscar un Sacerdote para sólo una de estas cosas, se buscan las tres, juntas, y si no las tiene todas, no sirve ninguna. Son un “combo”, como se dice ahora.

   7.- El problema no es la liturgia, es el Sacerdocio. Es como recurrir a un hospital sin médicos, que sea pura logística. Los médicos hacen el hospital, y los buenos médicos hacen a los buenos hospitales. Lo mismo las universidades, no son “programas”, son buenos profesores.

   8.- Una vez que compramos la mentira de que el Sacerdote es un “dispenser” de sacramentos, pero la Verdad la obtenemos de los catedráticos y el gobierno de nuestras vidas se lo entregamos a un filósofo, estamos perdidos por más sacramentos y liturgias que nos den.

   9.- Las grandes mentiras que han logrado romper este círculo virtuoso son a) el anticlericalismo (serio o jodón). b) La idea descontrolada del “Sacerdocio de los laicos”. c) La ruptura del concepto de Magisterio  d) LA ESCISIÓN DE LOS FINES (naturalismo y seminaturalismo). Recuerden que el buen Sacerdote está enfocado por dedicación, forma de vida y por asistencia especial de su Sacramento, a ver y mostrarnos el ÚLTIMO FIN en todas las cosas, al que se subordinan todos nuestros actos. Su vida está consagrada a ver y buscar este ÚLTIMO FIN, y la nuestra se pierde en miles de peripecias urgentes. Y e) Ha venido por último esta moda liturgista a considerar lo litúrgico como una “técnica” autónoma del Sacerdocio. La liturgia es el Oficio Sacerdotal. El problema litúrgico de principios del siglo XX no fue un mal Ordo (momificado, distante, o lo que sea), fue una caída en el espíritu Sacerdotal, fueron los pastores que quisieron tomar olor de ovejas. El Ordo que estaba vigente, perfectible o no, fue más que suficiente para darnos muchísimos Santos y mandar parvas de buenas gentes al cielo. Mons. Lefebvre la tenía clara, la liturgia es un asunto menor frente al Espíritu de los Sacerdotes; esto es lo que él quería “renovar”, y esa fue su obra.
        
       10.- Dejen de peregrinar, leer y considerar sobre liturgia. Busquen un “Buen Pastor”, para esos tienen los consejos evangélicos de cuáles lo son. No digo que un buen síntoma del Buen Pastor no sea el que se ajuste a una Liturgia “segura”, la “canonizada”, pero es un pésimo síntoma si se dedica – porque no le gusta el Novus Ordo-  a inventar liturgias o a criticar la “canonizada”. El problema no es la liturgia, el problema es EL CURA.  

        11.- Los sacramentos (la Misa) son la Vida misma de Cristo, de Cristo Sacerdote, una sola cosa con Él y una sola cosa con el Alter Christus que es el Sacerdote.  Si compramos el imbécil criterio de que sólo los necesitamos para los sacramentos (se llaman “usuarios de sacramentos”) y podemos prescindir de ellos en todo lo demás; porque en la política es cuestión de filósofos o iusfilósofos y derecho natural, en los colegios de pedagogos y especialistas,  en la familia de psicólogos y en los negocios de economistas,  (aun considerando que todos ellos sean correctos católicos de Misa y comunión diaria), pues acabamos de desalojar a Cristo de cada una de esas realidades, les daremos fines propios a esas realidades (con el cuento que luego las subordino) y seremos unos locos llenos de contradicciones.

        La liturgia y el cura, son una misma cosa.

        

19 comentarios:

  1. Se le terminó de caer la careta al wánderer, miren la última parte del comentario y a quien tilda de mamarracho comparándolo con el falsario solo por el tema de unas supuestas estampitas que lo más probable es que sea una mentira más de los difamadores de turno.... increíble! no quiero pegar el comentario porque es repugnante.
    odia a PÍO IX, seguro que de la misma manera que lo debe odiar el diablo....


    http://caminante-wanderer.blogspot.com.ar/2017/02/catedra-de-san-pedro-en-antioquia.html

    Blogger Wanderer dijo...
    23 de febrero de 2017, 6:30

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    1. Para ellos TODA la Iglesia desde hace mil años es una mierda. No meten a San Pio X (que ya borraron algo que decían) porque ALGUIEN (que me imagino) les dijo que lo sacaran porque era mucho. Eso es Newman, y es Bouyer, que con la obra de esos Papas que condenaron el modernismo, ellos están fritos.

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    2. Modernismo "arqueologista". por supuesto.

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  2. Cada maestrito con su librito serán los marea perdices posconciliares o los con apariencia de tradis.

    Lo importante es comentar como cambiaron la misa y deformaron su sentido teológico para alertar a los que no se enteraron.

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    1. La puerta de entrada de la reforma, fue el arqueologismo a lo Newman y Bouyer, y ahora los tenemos de nuevo con la misma cantaleta, y disfrazados de "tradis".

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  3. Todo movimiento tiene su apéndice de alpedismo que se decanta como onanismo intelectual.
    Parecerá raro y hasta contradictorio, pero hasta los zurdos tienen a sus intelectuales analizando los ribetes algo fascistas -según dicen- de tal o cual gobernante elegido por el pueblo.
    No podía escapar esta tendencia del ámbito de la Misa Tradicional y mientras no provoque perjuicios, mientras no sea más de una pérdida de tiempo, y a lo sumo y según cómo le afecte a cada uno serán también pequeños pecaditos de orgullo, vaya y pase.
    Como en tantas otras cosas, mientras tengamos la capacidad de en primer lugar saber reír de nosotros mismos, lo que cabe es reír -o sonreír buenamente- ante estos grupos, intelectuales y onanistas mansos que al fin de cuentas, si no llegan a más, no joroban. Onanizan entre ellos (esta última expresión es fea).

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  4. Onán les ha dicho decir a ciertos tradicionalistas cosas como éstas:
    Si están en una línea más tirando a durita: que no hay que rezar otra Misa que la de Pío V según aquel entonces.
    Si están más ladeados hacia la blandita: lo agarran a Boyer en tiempos de reformador litúrgico (previo a Bugnini, eran tiempos de Pío XII) y critican a la FSSPX porque acepta las reformas del misal de Pío XII y Juan XXIII (siempre aparece la vieja que exhibe altiva un Misal impreso en 1930).
    Lo cierto es que aquí el único que acierta es M. Lefevbre, quien encantado o no con las reformas de Pío XII y Juan XXIII, entiende que la Misa hasta ahí se conserva esencialmente como debe conservarse y, como no es el Papa ni lo quiere ser, acepta la última reforma digna de aceptación. Lo contrario hubiese denotado un espíritu pequeño tan ajeno a él.
    Se trata de obedecer, salvo cuando no hay modo de hacerlo, más allá de gustos, preferencias y razones más o menos atendibles.

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    1. Lefebvre, burro, LEFEBVRE

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    2. Esa es la versión del Cocodrilo flemático, que es ajustada en la medida que el círculo de Onán no pase la línea del foso, de lo contrario hay que masticar. Ahora sí, esa imágen que surge de tu "fea" expresión, no se me había ocurrido ¿será?

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    3. ¿se salvó algún misal de esa época de las piras que hacían los hdp conciliares en los setenta? eso sí que es un verdadero milagro, que no se entere goglio porque arde troya, la va a buscar al mismo infierno si es necesario para hacer desaparecer ese misal con lo que odian Trento y la verdadera misa.

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  5. Todo el artículo de Peretó de wanderer es una mierda. Hasta los mismos comentaristas que, normalmente, aplauden como autómatas sus escritos, se lo critican. Se ve que no tenía nada para poner y escribió esa estupidez más estúpida que de costumbre.

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  6. AHORA, yo le hago una pregunta Dardo: por qué ese maniqueísmo si por ejemplo un cura, quien nunca tuvo una relación con una chica, puede escribir acabadamente sobre el noviazgo... digo, por qué no puede un fiel (que, en este caso, para peor, si va a Misa y conoce el tema empiricamente), por qué no puede saber de Liturgia? Me parece exagerado.

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    1. Mi querido amigo, un laico puede escribir sobre el noviazgo a base de sus experiencias y de cita ciencia, y dar buenos consejos, pero por lo común, un Sacerdote lo ve desde otra perspectiva, la de la Salvación, la que sin necesidad de entrar en experiencias, él la ve de mejor manera y con asistencia especial de su sacramento a este respecto. Sería tonto que diera consejos en otros planos, como los de la fierecilla domada, que para eso estamos los casados. De igual manera un Cura nos da la perspectiva de la reproducción, bajo criterios religiosos, pero no se mete con la obstetricia sino en la medida que esta colicione con los mandamientos. Ahora bien, la liturgia es SU OFICIO PROPIO, por algo en Trento se establece que cualquier cosa que se legisle al respecto, debe venir de la Santa Sede. Allí todos los criterios son religiosos, y aun más, SACERDOTALES, y quien no es del oficio, es muy raro que no caiga en criterios estéticos o históricos, prácticos, u otros. Para colmo, la liturgia es la celebración de los "misterios", y asi como no es bueno que los laicos entren en contacto con los objetos sagrados, de la misma manera la liturgia es UN OBJETO SAGRADO, y la Iglesia siempre entendió que dichos objetos, sólo pueden ser tocados por hombres consagrados (vea como las órdenes menores van de a poco permitiendo el contacto con ellos a los seminaristas). "Sed santos los que tocais los objetos sagrados" decia Santa Teresita. De esta manera le digo que la advertencia de la Santa, implica una sanción. ¡Ojo! Mi consejo es el mismo, no se metan en los asuntos que la Iglesia reserva para los consagrados.

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    2. Gracias por la explicación.

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  7. clericalista al mango24 de febrero de 2017, 4:00

    por eso, que los laicos no se metan con los curas que uds llaman "progres". Si ellos quieren cambiar la liturgia a su manera ,que lo hagan, para eso son sacerdotes y además hay obispos que los apoyan y hasta la santa sede también, es su oficio propio.

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  8. Exactamente es lo que digo. ¿Ve porqué quiero comentarios con mala intención? Con la buena se pierden. Hay que tener mucho cuidado en las cosas de religión cuando uno defiende o ataca la "cizaña", es necesario que se haga con criterios de caridad y prudencia muy especiales. Está ocurriendo que por atacar a Francisco - que es atacable- destruyen el Papado y todo el Magisterio de la Iglesia (que es lo que hacen los caminantes) y hasta los principios. La defensa de la liturgia es cosa de curas, hágame caso; uno va mirando desde atrás.

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  9. ¿Ud se metería a opinar en un congreso de medicina sobre las funciones hormonales? ¿O en uno de ingeniería sobre la resistencia sísmica? Claro que no, lo rajarían a patadas. Esto es lo mismo y aun muy superior. Uno puede leer con cierto fruto las conclusiones, pero para esas cosas, recurre al "profesional", y establece criterios de confianza personal con él, y luego se entrega en sus manos. Se llama "principio de autoridad", que es lo que el liberalismo ha roto, cualquier palangana habla de lo que se le ocurre. ¿Se encuentra Ud en el problema de tener que consagrar el pan? ¿Tiene la más mínima idea de lo que es ejercer la función sacerdotal? Elija un buen sacerdote y póngase en sus manos. Igualito que un médico, pero en un asunto infinitamente más complejo.

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  10. "LA SUFICIENCIA PETULANTE DEL QUE SE CREE VIRTUOSO, LO VUELVE FÁCILMENTE ANTICLERICAL" Gómez Dávila.

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