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lunes, 13 de febrero de 2017

DOS PALABRAS SOBRE EL CARDENAL NEWMANN.

Por Dardo Juan Calderón.

Resultado de imagen para Cardenal Newman imágenes   Se hacen necesarias algunas palabras sobre el Cardenal Newmann, dado que su “confuso” pensamiento se ha puesto de moda. Los Cardenales de las “Dubias” – en especial Cafarra- lo utilizan como principal fuente de fundamentación doctrinaria y, muchos de los “católicos imbéciles” (al decir de Bernanos - que era un animal - término que yo no apruebo en lo más mínimo en seguimiento del Padre Castellani) recurren permanentemente a sus citas para fundamentar sus locas teorías.


    Como bien dijo el buen Cardenal, su vida fue un ir de la oscuridad y la imaginación a la Verdad; heroico camino que no terminó de transitar del todo y que, confío plenamente que fue completado por el propio Cristo después de su muerte (se lo merecía; ya esto, para un inglés, constituye toda una epopeya y un martirio), pero que la ha valido un sinnúmero de adhesiones más a su oscuridad e imaginación, que a la Verdad, asunto que lo hace “padre” de muchas de las enormes desviaciones de este siglo confuso. Es decir, que sus actuales seguidores lo siguen en sentido inversa, desde la Verdad a la oscuridad.

    Para darnos una idea de esto que afirmamos, el mismo Pablo VI decía para el pesar del inglés (si todavía podía tener pesar): “Cuando se analice la cuestión en profundidad, se verá que el Concilio Vaticano II fue el concilio de Newmann”. ¡Pobre Newmann!...y si de alguna manera esa afirmación es verdad - que en parte lo es - es al “viejo” Newmann que se lo deben; al anglicano, liberal y protestante, defensor de la Vía Media y parte del Movimiento de Oxford.

    Newmann fue un anglicano culto e inteligente, cuyas ideas chocaban ya en su iglesia por cierto tinte católico. Escribió una profusa obra anglicana hasta que se hizo católico a los 43 años. Allí, como católico, sufrió el estigma de ser un católico bastante liberal y pro anglicano. Lo mismo que Bouyer con el Luteranismo, y de allí ese amor discipular de Bouyer. El caso es que en ambas ocasiones todos tenían razón. Y la tenían porque Newmann iba a convertirse de “alma” al catolicismo, pero su cabeza necesitaba la criba del tomismo, cosa que no tuvo, y se mantuvo en la penumbra. (Cosa que no veo en Bouyer, que fue siempre un cínico).

    Me dirán que hay una exagerada desconfianza en el catolicismo a los conversos; y es cierto, pero no en cuestión de la buena fe y de la belleza de sus conversiones, muy otra cosa es hacer de ellos “doctores de la Iglesia”. Nosotros resaltaremos las figuras de un Péguy, o de un Maurras, de un Max Jacob, de una Simone Weil, o de muchos otros, cada uno en su debido lugar y resaltando la belleza de sus visiones e inteligencias, pero sería una enorme torpeza hacer teología a partir de ellos. Para eso está Santo Tomás, y punto.
    
    Resumiendo y simplificando, el esquema del Newmann anglicano, pasaba por demostrar que había tres iglesias. La griega –que se seguía en el protestantismo. La romana – que seguía en el catolicismo- y la Vía Media, que seguía la enseñanza pura de los primeros Padres de la Iglesia y que tenía su continuación en la iglesia anglicana (en la medida que esta se purificara un tanto de su obediencia política). El mismo sonsonete que retoman los modernistas de “atrasada” o “arqueologístas”, que suponen que la Iglesia Católica traiciona su espíritu en la Alta Edad Media, y sobre todo en Trento.

   Esta idea – buena- de purgar el anglicanismo de obediencia política, pasa luego a su catolicismo, tiñéndolo de laicicismo con tintes bastante liberales. No es el caso - el de este autor-  el  tener “dos” períodos, uno anglicano y otro católico, pues toda su obra de la época anglicana se republicó por él mismo en su época católica, con explicaciones y correcciones, pero que contribuyeron a mayor confusión.

   El modernismo encuentra su paternidad en muchos de los conceptos tomados por el movimiento litúrgico modernista, en especial el del Misterio Pascual,  del que ya hablamos, ecumenismo, laicicismo, etc. (véase el trabajito en  http://www.feyrazon.org/newman.htm)

    La cuestión es que durante el papado de Pio IX se le desconfió bastante y sufrió abundantes denuncias, pero León XIII lo consideró una figura providencial para su idea del “ralliement” en Incalaperra, y lo hizo Cardenal. Era el hombre para las reuniones “interconfesionales” que pretendía esta política. Su más destacado trabajo, para nosotros, son sus sermones sobre el Anticristo, asunto que los anglicanos manejaron bastante bien, como por ejemplo, el padre de H Benson – que fue el Arzobispo Anglicano de Londres- tema que hereda su católico hijo - declarado paria – y que escribe la famosa obra “Señor del Mundo”.

    Bouyer lo toma desde esta Vía Media, y lo introduce en todo su trabajo demoledor, sacando de él lo peor. Pablo VI infla este globo para mal de su memoria. Juan Pablo II lo declara “Siervo de Dios” y Benedicto XVI Beato.

    Newmann (de posible origen judío, aunque algunos lo dicen holandés) tiene ya esta idea que en Bouyer será todo un esfuerzo intelectual, de fundar e interpretar el Nuevo Testamento a partir del Viejo, produciendo de esta manera una judaización del Evangelio; esfuerzo de dónde surge este asunto del Misterio Pascual que reconstruye la liturgia católica a partir del sentido de la Judía. Este derrotero tiñe su pensamiento de un historicismo claro y aunque no en el mismo tono darwinista, le hace hablar de “evolución del dogma”, no en el sentido que le dan los novadores modernistas, sino en la buena intención de recuperar a Trento y dar continuidad a la Iglesia Romana donde la había cortado anteriormente;  pero, como dije, tomarán de él todo lo que estaba mal y nada de lo que iba corrigiendo en un proceso ascensional de un “ciego” al que le había abierto Cristo los ojos, y que de a poco comenzaba a ver.

    Su gloria fue el número y la calidad de conversiones al catolicismo que provocó en Inglaterra, de las que podemos destacar a Chesterton y a Tolkien, y que no digo que no ameriten su beatificación, pero por muy diferentes razones a las que se hizo, de mala manera y con equívocos fundamentos.

    Tengo entendido que Newmann es un valor literario de primer orden en la lengua inglesa, y que resulta un edificante testimonio de conversión en ese medio imposible que es  “la isla de mierda”, dentro de la cual el sólo hecho de hacerse “papista” amerita las más abominables humillaciones; pero tomarlo como fundamento de una teología es una de las peores bestialidades que pueden cometerse para quienes tenemos la suerte de haber nacido en naciones católicas, ser latinos y contar con Santo Tomás de Aquino.  
   
   

     

17 comentarios:

  1. Como los comentarios con buena intención están prohibidos, comienzo con este que estimo cumple el requisito para ser publicado: Para hablar de alguien, lo primero que hay que hacer es saber cómo se llama.
    PD1: Qué karma de Dardo con todo lo inglés!
    PD2: Me gustó el artículo (comentario final a ser censurado!)

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    1. Ahhhh, por la doble n de Newmann¡!, es a propósito, el apellido es probablemente judío y se cambió para inglesarse un par de generaciones antes. Fijáte en wikipedia.

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  2. Me mataste con la Wikipedia!

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  3. Desapareció el artículo sobre los poetas?, no me dio tiempo a hacer copy paste...

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  4. ¿Y quién es el idiota que exalta a Simone Weil???

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    1. Castellani, que no es ningún idiota.

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    2. Bien corregidora, estamos aprendiendo. Cuentan que a la poetisa Edith Sitwell, cuando se convirtió al catolicismo, un poeta norteamericano le mandó una carta diciéndole que ¿cómo podía entrar a la religión que hizo la masacre de San Bartolomé? Ella le contestó con una postal que decía : "Es usted un imbécil"

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  5. Benson si se me hace una conversión verdadera y no a medias como otros.

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    1. Newman también lo fue, pero su formación quedó lastrada.

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  6. Ud tiene inquina con los angluterres, entonces lea a Davies en el orden de Cranmer y va a ver cómo a ellos le quitaron la verdadera misa y le impusieron a la fuerza el anglicanismo, estrategia muy parecida da la impresión que ha utlizado para la imposición del novus desordoe pablo el sexto.

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  7. DOS PALABRAS SOBRE EL CARDENAL "NEUMANN":
    NO SÉ
    Felipe Canós.

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    1. Y... si usted sabe, métale y mande un artículo, me encantaría que alguien desmintiera a Pablo VI y a todos los modernistas como Bouyer que lo consideran su inspiración.

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    2. Pablo sexto y el negro magno actual han citado a Santo Tomás y que culpa tiene el pobre!

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