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miércoles, 31 de mayo de 2017

INFOCAÓTICA Y LA DOCTRINA DE LA CAPITULACIÓN.

Por Dardo Juan Calderón.Resultado de imagen para Imágen Cambronne en Waterloo
    El General Cambronne es intimado a la rendición por los ingleses

    Hace tiempo que no me estoy incordiando con los de Infocaótica, lo que no puede ser una buena señal. Por ser más correctos se hacen más aburridos y me olvido de leerlos. Y me refiero a más correctos que los otros chicos de Wanderer que resultan más divertidos y más originales; el vértigo por la herejía, por un pensamiento “libre” los hace reinventar las más remanidas heterodoxias que son “descubiertas” en una total inocencia e ingenuidad. Es cierto que van adivinando que todas sus ocurrencias novedosas no son otras que el liberalismo y ya han sido condenadas por el Magisterio de los siglos XIX y XX, así que han tenido que recurrir a denigrar a estos Papas por uno u otra razón caprichosa. Estos sí que son caóticos, mientras los otros, son bien prolijos.


    No encontrarán en Infocaótica ninguna herejía, su prédica se atiene al Magisterio perenne de la Iglesia y en la medida de lo posible, son Tomistas. Es más, ellos encuentran en el Magisterio de los dos siglos anteriores la fuente principal de sustento de sus ideas. Y está bien y muy bien. Se puede afirmar sin lugar a dudas que son católicos y de una línea tradicional. Wanderer es liberal y modernista, sus ideas y sus fuentes bibliográficas lo delatan, son románticos.

    La gente de Infocaótica son por el contrario, de tan realistas, pragmatistas, pero no es esto un cargo tan peyorativo, más allá de que el estilo repugne un tanto a quién se ha formado en la escuela contrarrevolucionaria y anti moderna  que cultiva la imprecación y el insulto como mejor respuesta a la época. Digamos que fieles al espíritu del “ralliement” de un León XIII y de un Pio XI, mantienen como aquellos,  incólumes los principios de una Filosofía Política, es decir de una Filosofía Práctica Católica, y sin ser infieles, intentan un “acuerdo”, una “inserción” o un posible “acople” en la modernidad . Calculo que hay nexos con el venerable INFIP, ya que sus puestas son bastantes parecidas.

    El espíritu que los guía es supervivir y renacer en medio del ambiente revolucionario, al que no suponen - como los contrarrevolucionarios rabiosos -  un medio directamente “anticristiano” o “satánico”, sino, como el inefable Ayuso, una confrontación política que no implica necesariamente una repulsa religiosa (aunque tenga sus aristas), sino que es un ataque contra el “sistema político cristiano”, pero no contra el Cristianismo y su Iglesia, y que parte de la solución es que el cristianismo – en realidad la Iglesia-  olvide sus pretensiones políticas y se mantenga en un plano exclusivamente religioso. (Debo aclarar que esto último es una contradicción, pues un plano “religioso”, es un plano “religador” de toda la actividad humana, y por tanto no puede prescindir de lo político; pero… nos entendemos.)

   Como vemos, esto no implica – por ahora – la retorsión de la “doctrina política” católica  que permanece incólume en los libros, ni tampoco implica en los hechos una traición a los principios que permanecen plásticos y prudenciales, como es de suyo, en el campo “práctico”. De los principios teóricos, ni qué hablar, no hay queja.

   El diferendo se plantea fuera del ámbito doctrinal y dentro del ámbito prudencial. Los mencionados caminantes tienen una enorme ensalada en todos los planos, pésima formación y peor disposición para el estudio serio. Pero estos no.

    El combate llevado por los infocaóticos contra Caponnetto, más allá de las diferencias prudenciales, supone por las partes una mutua acusación de fallar a los principios. Ya sea por rigidez de la postura caponeteana a la que acusan de “principismo”  en el campo práctico; ya sea por la otra parte que acusa de un pragmatismo que se lleva todo por delante. Pero dejemos esta discusión que bastante tinta ha gastado y supongamos en ambos la corrección doctrinaria y dirijamos la mirada a la diferencia prudencial.    

   ¿Qué era el “ralliement” forjado por el “diplomático” León XIII? Pues justamente esto, es decir, la toma de conciencia de que el mundo tomaba formas políticas modernas, que esto era inexorable y que había que actuar dentro de ellas sin mengua de la fidelidad a los principios, con plasticidad y astucia, pero sin traición. Nadie puede decir que León XIII modificó la doctrina política católica, es más, la expresó con una claridad y firmeza que no se tenía desde hacía varios siglos por efecto del temor a los absolutismos primero, y a las repúblicas después.

   Aquel Papa – y Pio XI en su seguimiento -  maniobraron en la prudencia a partir del concepto de que no había que poner en cuestión las “constituciones” – reconociendo la autoridad de quién viniera-  y bregar por la bondad en las leyes y costumbres (el caso Cristeros es paradigmático en este plano) sin poner en duda la legitimidad de toda forma de gobierno “establecida” (mientras no fuera un horror; claro que la medida del “horror” es bastante subjetiva; el maldito Calle en un punto, dejó de ser un horror). Tampoco se cuestionaba el derecho de la Iglesia para ser la cabeza de la humanidad organizada, más allá de que había que reconocer a los estados laicos como fuerzas establecidas, como hecho cumplido, y maniobrar dentro de ellos sin ejercer oposición al régimen (no al sabotaje por ejemplo, que lo verán en un artículo de Info y no a la inmiscusión de la Iglesia en asuntos propiamente políticos, que lo verán en los artículos sobre el Clericalismo de Info. Siempre estos tópicos son tratados en forma no determinante y dejando escapes).

     No se pueden ocultar los varios aciertos de la política del Ralliement, siendo el más claro el del Portugal de Salazar, el gobierno Católico republicano de Bélgica y el de Austria. De la misma manera no se pueden ocultar los desaciertos en Francia, en Italia y en México. España fue un mix, ya que primero no se aprobó el alzamiento que rompía el principio, manteniéndose Roma alejada de la aventura que hasta por momentos reprobó (por influencia de Maritain), pero luego, firmes al principio de no ser firmes, aprobaron el gobierno de Franco una vez que se estableció.

   Hay quienes entienden que este proceder “diplomático” rozaba lo “maquiavélico”. Prévost habla de que León XIII estableció el principio de aceptar como legítima “cualquier forma de constitución política que se establece” como un nuevo “Dogma” político, pero si vemos a Calderón Bouchet en La Valija Vacía, es un poco más condescendiente. Creo que la diferencia es ser francés y haber sufrido el error prudencial con el encono de una excomunión y el hundimiento de la última posibilidad política de la Francia tradicional. ¡Me imagino la actitud de un mexicano que la pagó con la vida! (Y no es que muchos franceses católicos también la pagaron con la vida).

   En épocas de estos Papas podemos discutir si era más prudente la “imprudencia” de un Pio IX, es decir, que se pierda lo que se pierda y fulminar anatemas y declarar la Infalibilidad Papal para que se cocinen de bronca, confiando en Dios y en una reacción valiente y confrontativa; o por el contrario, después de ver realísticamente al “hombre”, al “fiel católico moderno”, que ya era una baba (al igual que eran unas verdaderas porquerías las dinastías monárquicas subsistentes), no andar pidiendo peras al olmo y contentarse con subsistir a la espera de mejores vientos (esto fue Salazar). Ninguno de los bandos era idiota (como no lo son ahora) y no se hacían grandes ilusiones, ni el uno en la reacción heroica, ni el otro en la reacción tenaz y solapada. Todos sabían que el hombre moderno, el fiel católico moderno,  no era un material noble para una ni para otra de las opciones (no he visto pesimismo más grande, ni más acertado, que el de Salazar, que seguía en todo a León XII), pero me atrevo a pensar que la diferencia no era en una esperanza humana que ambos sabían vana, ni tampoco una falta de fe en Dios, sino en el diagnóstico de los tiempos. Unos ya estaban más o menos conscientes de enfrentar El Fin de los Tiempos (Pio X lo “sospecha” expresamente) y los otros no se permitían este “estado de ánimo”.

    Nada tiene que ver esta postura del “ralliement” con la deriva ideológica del modernismo. Calderón Bouchet lo analiza y lo concluye en el libro citado, más allá que esta actitud de “afloje” sirvió para que medraran estos bichos y su ideología; mientras que los “duros” – Pio IX y Pio X – les dieron palos a troche y moche. De la misma manera no creo que en Infocaótica, herederos del prudencialismo diplomático o práctico  haya - por ahora – modernismo, salvo el que se haya colado por la deriva litúrgica que es posterior a los Papas mencionados y que incide, quieran que no, envenenando la pureza doctrinal.

    Tener esto en claro es primordial, ya que el modernismo y el liberalismo son resistidos sin mengua por el Magisterio Eclesiástico en el plano doctrinal hasta Pio XII (quien rompe el principio diplomático de León XII con respecto al comunismo soviético), aunque las posturas prudenciales con respecto al estado moderno y liberal seguían combatiendo dentro del Vaticano. Y digo que es primordial, porque desde esta confusión se echará un manto de sospecha sobre la rectitud doctrinal de los Papas anteriores al Concilio que no tiene justificación alguna, haciendo del proceso de apostasía un proceso de mayor data que el que señalamos en el Concilio. En esto acierta el análisis de del Padre Olivera Ravasi sobre La Contrarrevolución Cristera.

   La diferencia es una cuestión de juicio de la “historia”. Es decir, no se falla en los principios, pero se juzga mal – o diferente-  lo que sucede. Es muy diferente si nos encontramos frente a procesos políticos reformadores de la idea católica, que si nos encontramos ante un perverso ataque al centro de nuestra fe. Si la revolución es sólo política – con consecuencias hacia la religión, como dice Ayuso – o si la Revolución es primordialmente “anticristiana” maniobrada desde la política. Y especialmente esta diferencia se produce al abandonar el método histórico de juicio y análisis, por un método sociológico (que ya es una concesión a lo ideológico).

   Pongamos un ejemplo bien concreto; esta democracia que vivimos, con todo su laicismo, ¿permite una intervención del catolicismo que pueda derivar en defensa de algunos valores católicos que perdurando ameriten una esperanza de retorno, o por lo menos de resistencia válida? O es ya un brazo más de la revolución anticristiana y siempre derivará hacia la apostasía religiosa con medios aleves, demoliendo toda institución que tenga un vestigio de “natural”, aunque esta actividad pueda no ser consciente en sus dirigentes, títeres de titiriteros masones y judíos. Este juicio es un juicio histórico.

     Si pensamos lo primero, pues sin duda alguna los principios prácticos indican que hay que “remarla”, sino, si es esta “aberración”, pues no, no da para más, hay que plantarse y hacer pata ancha; si se puede, sabotearla, y si no, joderse, pero no colaborar por lo menos.

   Rubén Calderón expresa la idea en un párrafo del libro citado (pag 61): “Cuando se estudian los movimientos y las estructuras de una sociedad concreta, el método histórico es de necesidad absoluta y aunque se trate de una situación perfectamente contemporánea, no se podrá prescindir en su examen de una constante y bien pertrechada referencia al pasado. Una ciencia de la de la sociedad que haga caso omiso del decurso histórico o es una reflexión filosófica sobre los principios prácticos o se trata de buscar los fundamentos constructivos de un modelo ideológico”.

  Pues bien, esto de Infocaótica no pasa de ser esta reflexión de filosofía práctica en el mejor de los casos, pues carece de la referencia necesaria de la historia argentina y de la historia universal, que bien llevada, da cuenta del estado perverso en el que nos encontramos. Esto es lo que fallaba a León XIII con respecto a Francia (nos recuerda RCB), en el que hablaba de esa república como si fuera la república romana, y no esa concreta república masónica y anticristiana que tiraba monjes y curas por las ventanas y se hacía de los bienes de la Iglesia. Estos mismos a los que criticamos, hablan de la actitud ante la democracia en el limbo de los manuales de filosofía política, como si se tratara de la democracia griega y nada supiéramos de las expresas y públicas finalidades masónicas y judaicas que trae nuestra historia. Campo histórico en el cual Caponnetto les adelanta con mucho.

   Estos personajes bien intencionados y dispuestos a ser la levadura de la masa democrática (¿será masa o mierda lo que se leuda?), lo pueden concebir posible porque han recurrido al método sociológico y abandonado el histórico. Las publicaciones ayusianas dan también debida cuenta de esta deriva hacia lo sociológico.

   No voy a iniciar una rencilla por esta apreciación histórica - como con la inteligencia, cada uno está contento con la que tiene - pero sí cabe preguntarse si esta reducción, esta miopía, es de buena o mala leche. Y entonces quedamos en asuntos de intenciones personales. Los hay de una y otra. Zotes y vivos. Y de esa manera la conversación es imposible, porque cuando uno dice que la democracia es la peor de las porquerías, siempre hay una cita magisterial y clásica para darnos por las narices; y se nos tiene prohibido pasar la reflexión filosófica y decirles,  ¡Me refiero a ESTA! ¡A ESTA MIERDA! Que tiene ESTAS raíces históricas y obedece desde los testaferros a ESTAS finalidades inconfesas pero inocultables al que sabe mirar.

    Una de las pruebas más rápidas y contundentes para saber si son una cosa o la otra es preguntarse cómo le va yendo en lo económico y en los honores con esta democracia; y… si tiene un sueldo pingüe, o una beca fenómena, o le ensalzan los patrones, o algo por el estilo, pues ya sabemos de qué se trata, y de por qué se hacen filósofos y sociólogos y no se dan por enterados que esto es lo que es. En los otros casos, pues será la docta ignorancia que se disfraza de sentido común y descarta las teorías conspirativas y apocalípticas, que no son propias de académicos serios. “La mafia no existe”, son supuestos no considerables al científico que trabaja con los documentos públicos.

    Esta gente a la que nos referimos utilizarán la cita correcta, el efecto justo, la usual y consabida hermenéutica de buena fe que recomiendan los manuales de moral, y de esa forma serán correctos católicos sentados en la cátedras de la Universidad de Sodoma, de Soborna, o de Gonorrea. Para ser del otro bando hay que estar fuera de todo, ciscarse en todo, y desprovisto de pudores académicos como el loco de Mihura Seeber (que se da el paladino gusto de decir lo que se la pasa por un corazón que no está encorcetado, ni vendido ni alquilado.) o de un Caponnetto al que Dios le ha concedido la gracia de Job.

   El mensaje de infocaótica es este, “no hagan olas”, no gritéis “¡al ladrón!”, trabajen tranquilos, ¡no es el fin del mundo! Peores momentos hubo. ¿O pensáis que el zote de Macri es un agente del demonio? ¡Nooo! La política es el arte de lo posible. Siempre se puede. ¡Chitón!

    Pueden ser imputados por el simple hecho de que la democracia “es mentira”, pero aun cuando sea este un pecado absoluto cabe el descargo de que esa mentira no la dijeron ellos, ni la avalan, sino que la eluden de una de las mil formas que indican los mejores manuales de moral y los trabajos de las asociaciones de abogados católicos.

   ¿El sabotaje? Hay que saber que el sabotaje es una actividad propiamente de izquierdas – ya lo decía Nietzsche – y por otra parte, ¿tiene posibilidades concretas? ¿O es un regusto adolescente el estilo de aquel personaje de la película Brazil, o el de la novela de Conrad? Lo embromado es cuando no se hace el sabotaje educativo y social con respecto a los propios y tarde o temprano se encuentran con hijos que han comprado la mentira en toda la línea y son los más perfectos idiotas llenos de contradicciones ; pero es sabido que los jóvenes, mientras más idiotas y rubios, más felices.

   Los curas no se deben meter en nada, a Misa señores; y no falta una cita de tres renglones de un cura tradicionalista, al que por supuesto no conocen, y con el que se llevarían un susto si vieran el mosaico que puso al costado del Altar Mayor de su Iglesia con San Gregorio VII humillando al Emperador. Que el buen cura diga que no hay que meterse en boludeces, no quiere decir que se chupa el dedo.

   En fin, y como dice mi padre en la cita, puede que sea solamente un regusto de pensar filosóficamente, pero ojo que puede derivar en un modelo ideológico. De todas maneras no me quitan el sueño, todos somos animalitos de Dios y ya comer y vestirse se nos aparece a los hombres modernos como una verdadera aventura épica que nos hace temblar de miedo. El hombrecito de hoy ya no puede tomarse el tiempo de pensar en “ser” ni en “existir”, sólo el “tener” da sentido a su vida. Y “tener”, cuando la vitalidad es falluta y no contempla el “arrebatar”, es una actividad de mendigos ante el poder establecido que exige una infinidad de retorcimientos morales para sostener la ficción de una dignidad sobre la que escupiría y vomitaría, no digo un Santo, pero seguro un buen soldado alemán de alguna de las divisiones de élite, o un belga de la Valona, o un Francés de la Carlomagno, o un español de la Azul.


      Infocaótica representa a un catolicismo, no digo derrotado, que lo estamos todos y no es un defecto sino un destino, pero sí capitulante. 

31 comentarios:

  1. Los infocaóticos usan los manuales para probar que sus inclinaciones son católicas.

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  2. Muy interesante artículo. Bien escrito y desarrollado.
    Mejor la respuesta de Wanderer
    caminante-wanderer.blogspot.com.ar/2017/06/si-yo-fuera-papa.html?m=1

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    1. Es excelente el artículo, más allá de las tilinguerías de Pompa y Circunstancias, él no ejercería el Magisterio al igual que todos los Papas conciliares, simplemente haría de árbitro de los teólogos. Prefiero ese que decía que si exigían al Papa tener una novia... que fuera tetona "Per que mi piacce". Por suerte a este Papa imaginario no se le propone noviazgo, uno no sabe para dónde saldría; la Piqué me deja bastante tranquilo, yo na la echaría jamás-

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    2. No es la primera vez que Ud tira sus dardos hipotizando que Wanderer se come la galletita.
      Puede ser gracioso, pero digamos que ese tipo de argumentaciones refuerzan el anonimato de Wanderer.
      Joaquín

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    3. Todos los anónimos son bufarrones y retambufas. Es un hecho probado, los machos ponen el nombre.

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  3. Hola soy un comentario censurado por el dolape de Wanderer. Sé que no tengo nada que ver con su escamoso artículo pero yo solo quiero existir.

    "Wanderer se da cuenta de que le está imputando a un DOGMA DE FE ser la causa de algo pervertido (la situación actual a la que hace referencia). NO PUEDE haber
    una relación de causalidad adecuada entre un DOGMA inspirado por el Espíritu Santo y algo tan nefasto como la situación que nos toca.
    La CAUSA de la calamidad que venimos padeciendo desde el CVII NO ES aquello que constituye materia de nuestra fe. No tiene la culpa Trento, ni el Vaticano I, ni San Ignacio y sus retiros, ni el pobre de Kempis.
    Lo que estamos padeciendo se llama MODERNISMO, es la suma de todas las herejías, y ud. no puede pretender que el magisterio infalible de la Iglesia sea el responsable de ello".

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    1. Por supuesto que nunca lo publicará, el tiene una religión "transgresora" e "iconoclasta", le gusta derribar "columnas" y ser original, es la mentalidad típica del bufarrón. Lo más gracioso es que el Papa que pone como paradigma ¡Es Ratzinger! Todo eso que dice, es Ratzinger. Si ese desconocido anónimo tuviera hijos, o pudiera amar a alguien como a un hijo, sin duda alguna no sería tan prescindente con la autoridad que Dios le pusiera en sus manos, ni dejaría que esos hijos descubrieran la verdad solitos, haciéndose mierda, para después "arbitrar" desde su retiro entre bahos de alcohol y flatos de comilón. Reitero, es el pensamiento de un bufarrón que sólo tiene amigotes.

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    2. Con ese presupuesto "descomprometido", ni novia se puede tener.

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    3. Ahhh, y si no se tiene "estampitas", y de las grasas y charras, más trolo sos. Un buen tipo lleva fotos tontas de su mujer y de sus hijos, y tiene emociones de mal gusto, y devociones mersas (yo tengo en la billetera un San José de Cupertino volando entre angelitos culones).

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    4. Jajja tengo el mismo Cupertino!

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    5. Y tengo desde hace treinta y cinco años, regalada por un seminarista mexicano, un versito plastificado con una cruz de bratina que se titula THE CROSS IN MY POCKET, que es de lo más mersa que hay. Búsquelo en google con ese título, y hay una foto de una toda ajada, que es igualita a la que llevo. Y para peor, tengo que conseguirme un Ceferino Namuncurá con las manitas orando, que los dejaría chillando de grasitud.

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    6. Jajja me imagino al Wanderer leyendo esto escandalizado como una mariposon.
      Que increíbles que son estos tipos. Se nota que nunca se comieron un buen asado de carnicero, tomando vino a granel de damajuana, escuchando Cafrune y discutiendo a las puteadas.

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    7. Y al final, haciendo una competencia de quién es capaz de escribir su nombre meando.

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    8. Pa¡Se bajaron los...Ta bravo el carmenere de contrabando.

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  4. Es que wanderer es un grasita, igual que tollers y los otros, unos mersas que creen que ser "bien" es leer literatura inglesa, tomar un whisky importado y sentarse en un ambiente bien decorado o que no tenga colores chillones. No tienen idea de que la sangre aristocrática, la católica, corre por las venas de quien pone las bolas a diario, el que está dispuesto a dejar la vida en un entrevero o está dispuesto a vivir pobremente porque todos sus recursos, pocos o muchos, los empeña en la defensa y difusión de la Fe. Estos burguesitos desvergonzados, mersas por donde se los mire, creen que esa vida, la de la poltrona y las barrigas grasientas es la vida de un caballero cristiano; buenos solo para criticar pero con una falta de cojones que aveguenza. No sé si se darán cuenta que sus hijos, si es que los tienen, o sus madres, esposas o hermanos deben sentirse abochornados.

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    1. León Bloy decía que "Un burgués, es un cerdo que pretende morir de viejo".

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    2. León Bloy no tenía verdadera Doctrina.... la prueba es que "convirtió" a maritain
      .......... jajajaja

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    3. Shhh! Había un Obispo argentino que decía que debía su fe y su carrera a la prédica de mi padre, y mi padre decía "¡Nooo, yo no tengo la culpa!"

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  5. ANÓNIMA DESQUICIADA2 de junio de 2017, 5:52

    LOS QUE MÁS ME REVIENTA DE TODO ES VER LOS BÓLIDOS QUE SALEN A CHUPARLE A LAS MEDIAS AL TAL WANDERER EN ESTE TEMA Y PARA COLMO PONEN A CASTELLANI COMO AVAL DE SU MARICONADA, QUÉ ASCO DE TIPOS AMANERADOS!!!

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    1. Es muy cierto, el pobre Castellani es la cita obligada, y hay que ser bien elástico para comprender sus bromas y sus chuscadas y no tomarlas como sentencias. Leon Bloy decía con respecto a la Iglesia: "Rezo como un ladrón que pide limosna a la puerta de la casa que quiere incendiar" (¡no me digan que uno siente eso muchas veces!), pero con eso podríamos decir que odiaba a la Iglesia. Castellani hace juegos con el Anticlericalismo que eran la moda de aquellos tiempos en que la gente sabía lo que quería decir, y ahora se toman como reflexiones filosóficas.

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    2. ANÓNIMA DESQUICIADA2 de junio de 2017, 11:23

      a lo que voy es que Castellani tiene todo un pequeño tratado sobre la Infalibilidad papal. Hace tremendas distinciones para que no caigamos en papolatría y vienen estos y justifican su negación de la infalibilidad diciendo que Castellani lo dice. Ni siquiera parece que han leído " Juan XXIII-XXIV ", la novela donde se ve qué querría Castellani como Papa. Son recontra liberales ,son señoras gordas.

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    3. Puedo entender los argumentos en contra de la conveniencia de declarar el dogma de la infalibilidad papal. Pero creo q fue conveniente hacerlo (al revés de lo q piensan el sector de wanderer). Mihura seeber lo explica en uno de sus ultimos libros (no recuerdo cual). Dice, y coincido, q la declaración del dogma de la infalibilidad no le dio poder al Papa, sino q lo limitó. O sea, se declaro cuando era q el papa no se equivocaba. Con los papas q hemos tenido últimamente, la declaración del dogma vino muy bien.

      Juan S

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    4. ummm me parece que el leoncito bloy también odiaba a la iglesia, ud también idolatra a bloy como otros a castellani.

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    5. Juan, Mihura Seeber es modernista moderado, el magisterio ordinario también es infalible pues requiere asentimiento interno y Dios no nos va a pedir que le demos asentimiento interno al error.
      En “Dejate misericordiar” http://www.ncsanjuanbautista.com.ar/2017/06/novedad-editorial-cuatro-anos-con.htm

      ... la de la infinita Misericordia de Dios para con el hombre pecador.


      Seeber se olvida de un detalle muy propio de los modernosos, Dios es misericordioso con el pecador ARREPENTIDO.
      Dios no puede ser misericordioso con los que no se arrepienten, pequeño detalle.

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    6. Yo no idolatro a nadie salvo a mi mujer, porque si no me pega. Hay que saber citar a los autores cristianos con sus aciertos y sus hallazgos, y perdonar sus furcios (había un gran francés católico que decía "Si mi amigo es tuerto, sólo lo miro de perfil". Si uno quiere hacer citas indubitables, para eso está el Magisterio de la Iglesia y Santo Tomás.

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    7. Con respecto a Mihura Seeber, digo lo mismo de arriba. Don Federico no tiene un ápice de modernista por el simple hecho de que es "tomista", esto es un antídoto infalible. No he leído lo que me señala, pero me atrevo a opinar sin leer; cuando uno es viejo, se pone muy misericordioso. Pero no toda desviación que tengamos es "modernismo", a veces es talante o temperamento, y nada más.

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    8. La misericordia no es hacer la vista gorda sino levantar de la miseria del pecado o del error.

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  6. ¿Los infocaóticos tomistas?? jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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    1. Tienen un tomismo de libro, pero creo que no se atreverían nunca a contradecir una cita expresa del Santo, ni poner en contradicción el Magisterio firme de la Iglesia. Picaron con Bouyer por contagio, y porque es un tema que el modernismo se esfuerza por no hacer oposición "expresa" - sino solapada- con la dogmática católica.

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  7. Acabo de buscar en Google , The Cross in my pocket y me resultó buenísima.Si algún gil dice que es grasa , que se vaya a cagar.La voy a imprimir , plastificar y adaptar a mi billetera.
    Saludos , del anónimo que abandonó al W.

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