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jueves, 22 de junio de 2017

EN LA MUERTE DE FANDIÑO

Resultado de imagen para fandiño imágenesJuan Manuel de Prada



A Iván Fandiño lo vi, en una de sus tardes de gloria en Las Ventas, entrando a matar al toro sin muleta, como si quisiera fundirse con él, hasta hacerse minotauro. En el toreo de Fandiño había una visceralidad que lo llevó a especializarse en ganaderías duras, de las que las estrellitas no quieren ni oír hablar. Así, toreando toros imposibles, hizo faenas memorables, de las que salía hecho un eccehomo, con los caireles tintineando sangre y la mirada apuñalada de muerte. De Fandiño, vasco de Orduña que había sido pelotari antes de acariciar el percal, escribió muy bellamente Rosario Pérez que "sus arrugas encierran el vernos machadiano del hombre que vive en paz con el mundo y en guerra con sus propias entrañas"; y esta guerra íntima lo obligaba a vivir en un desafío constante. "Después de muchas faenas -confesó a Rosario Pérez-, puedes llegar a sentir el dolor de perder a alguien; todo se quebranta en el alma cuando afloran tantos sentimientos: la soledad, el vacío, el sentirte realizado y a la vez hundido".

En toda faena hay una prefiguración de la muerte y de la gloria eterna; y esta es la razón por la que el torero, como describía Fandiño, se siente a la vez tan realizado y hundido. En el toreo hay una catequesis bestial de las realidades más dolorosas y gloriosas de la vida. Y Fandiño, muriendo a manos de un torno, nos acaba de dar la lección más cruda y esencial de esa catequesis que ya casi nadie entiende en España. Escribía Foxá que los toros son "el espectáculo de un pueblo religioso acostumbrado por su sangre a pasearse tranquilamente entre el más acá y el Más Allá". Esta aceptación serena de la tragedia, este pasearse tranquilamente entre el más acá y el Más Allá, es lo que daba al español de antaño su gravedad honda, su aplomo honrado y sufriente, su firmeza ante la adversidad. El español de antaño sabía que el más acá es un valle de lágrimas que hay que caminar con entereza, para ser digno acreedor de un Más Allá de caricias encendidas y venas vibradoras. Pero esto ocurría antaño, cuando el español medio era un bendito de Dios que nacía con el arte y la teología aprendidos por ciencia infusa; hogaño, el español medio está maldito de Dios y nace envuelto en un olor a caquita que es el hábitat en el que aprende a vivir, aferradito a su más acá de bienestar y pamplinas, lleno de miedo al Más Allá. Miedo de blando y de cagón.

España huele a miedo y retambufa, España es un patético desfile de eunucos y locazas que tienen miedo a la muerte y se abanican con un dengue aspaventero. España ya no sabe honrar a un torero muerto porque ha renunciado a la tragedia, porque ya no tiene arte ni teología para entender el misterio de un hombre que se pasea tranquilamente entre el más acá y el Más Allá. Y las alimañas que celebran la muerte de Fandiño en la cochiquera de Twitter son la vanguardia temblona de ese miedo con olor a caquita, disfrazado de ideología animalista. Pero uno se pone a rascar en esa bazofia y siempre termina encontrando un castañeteo de dientes, una sangre de horchata, un alma floja y barbilinda. La cobardía de esta España maldita de Dios puede recurrir a los subterfugios más miserables y canallescos, puede incluso reír como ríen las hienas. Pero detrás de su risa desdentada sólo hay olor a caquita.

En el cuerpo muerto de Fandiño, lleno de costurones que son mordiscos de Dios, está la supervivencia de una España que se pasea tranquilamente entre el más acá y el Más Allá. Y eso amedrenta a la chusma con olor a caquita, que ya la daba por enterrada; por eso defecan su cagalera de insultos en Twitter. Pero algún día esa España resucitará, como el cuerpo muerto de Fandiño, y os cobrará vuestras burlas, mamarrachos.

Publicado en ABC el 19 de junio de 2017.

29 comentarios:

  1. La corrida de toros es contraria a la enseñanza de la Iglesia:

    De la bula ‘De Salutis gregis dominici’, 1567, de San Pío V (http://www.eroj.org/paginas/piov.htm)

    2.Por lo tanto, Nos, considerando que esos espectáculos en que se corren toros y fieras en el circo o en la plaza pública no tienen nada que ver con la piedad y caridad cristiana, y queriendo abolir tales espectáculos cruentos y vergonzosos, propios no de hombres sino del demonio, y proveer a la salvación de las almas, en la medida de nuestras posibilidades con la ayuda de Dios, prohibimos terminantemente por esta nuestra Constitución, que estará vigente perpetuamente, bajo pena de excomunión y de anatema en que se incurrirá por el hecho mismo (ipso facto), que todos y cada uno de los príncipes cristianos, cualquiera que sea la dignidad de que estén revestidos, sea eclesiástica o civil, incluso imperial o real o de cualquier otra clase, cualquiera que sea el nombre con el que se los designe o cualquiera que sea su comunidad o estado, permitan la celebración de esos espectáculos en que se corren toros y otras fieras es sus provincias, ciudades, territorios, plazas fuertes, y lugares donde se lleven a cabo.
    Prohibimos, asimismo, que los soldados y cualesquiera otras personas osen enfrentarse con toros u otras fieras en los citados espectáculos, sea a pie o a caballo.
    3.Y si alguno de ellos muriere allí, no se le dé sepultura eclesiástica.

    PD: Este de Prada les dice a todos cobardes pero yo me pregunto ¿A quién le pegaste de Prada, con ese físico que tenés?. Por empezar, al torero (muerte políticamente incorrecta) no hay que honrarlo, como no hay que honrar al pelotudo que se sube Everest y se caga muriendo congelado (muerte políticamente correcta). Ante la muerte de alguien lo mejor es callar, eso sí nada de pitorreos, para eso ya está el Juez Justo. Además, mistifica un pasado que yo creo que está más en su imaginación que en la realidad, y en el presente tira "caquita" al voleo, "todos son putos menos yo" le falta decir.

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    1. El Juez Justo ya nos avisó que eso está mal a través de su dócil instrumento san Pío V. Quien pudiera ser como ese dócil instrumento, ya quisiera yo.

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  2. Pufff... esto de admirar excomulgados me está perdiendo.

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    1. ¿Eras admirador de Fandiño?

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    2. No lo comenten... pero el toreo me pierde.

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  3. Qué manera de decir pelotudeces este gordo.

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  4. ufa!! ya no te dejan hacer nada estos papas. No habrá estado mal asesorado Pio V?

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    1. Seguro que sí, Pio XI excomulgó la Acción Francesa porque le vendieron pescado podrido, algo así le debe haber pasado a San Pio V. Cuando venga el Papa que restablezca la Iglesia les va a levantar la excomunión a los toreros (y a los toros). Hay que solucionar el problema de razas que han nacido para el coraje, y los tiempos no los proveen de empresas a la altura. Que se va a hacer... no habiendo herejes para acuchillar, hay que entretenerse con toros.

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    2. Te pusiste gaga kroco... ¿porque a vos te gusta algo les van a levantar la excomunión?...¿no leíste que el que gusta del peligro morirá en el...no leíste la biblia? a nosotros sólo nos cabe rezar por la salvación de sus almas y porque se termine esa carnicería injusta e inútil.

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    3. No es pa tanto!!! O usted no se come un asado? Viera la carnicería que se hace en el frigorífico! La condena viene por no poner en valor la vida humana, no la animal

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    4. Es diferente matar para comer que para diversión, no pretenda marear perdices, tal vez deberíamos abogar para que no los hagan sufrir, pero sepa que la proteína de la carne que necesita el ser humano para determinadas funciones no se reemplaza con nada, por más que los veganos afirmen lo contrario; a menos que Dios nos conceda la inedia, que es sólo alimentarse de la Eucarístia, pero ese es un don muy excepcional.


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  5. Cocodrilitos, sin ánimos de entrar en una alocada lidia (hablando de toros) entre los amantes de la tauromaquia versus los que la detestan, me gustaría comentarles lo siguiente:
    Las primeras prohibiciones sobre las corridas de toros y otros espectáculos circenses parecidos, las hace la Iglesia Católica a mediados del siglo XVI, en el año 1567 el Papa San Pio V decretó en la Bula Papal “De Salutis Gregis Dominici” que quienes participaran o presenciaran las corridas de toros incurrían automáticamente en la pena de excomunión, además de otros accesorios interesantes. Sin embargo, en 1575, ante la reacción de los reinos de la corona española, Castilla, León, Nápoles y Portugal, que interpretaron que el documento pontificio era un ataque a España y una muestra de la incomprensión hacia su historia y su cultura, el Papa Gregorio XIII se vio obligado a moderar el decreto de San Pio V (claro que Gregorio no sabía que Pio V era santo) en el breve “Exponis Nobis Super”, excluyendo de la excomunión a los laicos que presenciaran el espectáculo, reservando la sanción solo a los sacerdotes y religiosos. Pero, ocho años más tarde, el Papa Sixto V (que sabiendo que Pio V ya era santo), volvió a poner en pleno vigor la bula, haciéndose eco de las denuncias de obispos y teólogos españoles acerca de los abusos interpretativos con los que se aplicaba el documento de Gregorio XIII. Finalmente o casi, en 1596 Clemente VIII ante la presión de la poderosa corona castellana publicó el documento “Suspects Numerus” donde levantaba los anatemas y censuras, reservándolas exclusivamente a los frailes de las órdenes mendicantes. Y ya no hay más documentos. También, para esa época Santo Tomás de Villanueva y San Juan de Ávila escribieron condenando “la crueldad inútil” y “brutalidad” con que se trataban a los animales, además de por “el riesgo de muerte al que se exponen voluntariamente los caballeros que intervienen en ella y los peones que los ayudan”. Son “restos de antiguas barbaries de siglos pasados, que siguen causando muchas muertes”, escribían. En 1590 un canónigo de la catedral de Toledo decía: “Es el más peligroso de los espectáculos, donde mueren y se ve morir hombres y se cometen más excesos y pecados”. Y sin embargo, “a pesar de las prohibiciones papales, se siguen corriendo los toros como antes”.
    Compartían estas opiniones eminentes juristas que consideraban las corridas “dañinas y criminales” y los miembros de las Cortes de Castilla reunidas en Valladolid, que en 1555 pidieron al rey “mandar que no se corran los toros”, solicitud reiterada en Madrid en 1567, cuando solicitaron que se aplicara en España el motu propio de San Pio V por el que ” en las tierras de la Iglesia, los Estados Pontificios, no se consientan correr los toros bajo pena de pecado mortal” y en 1587 volvieron a recordárselo al monarca.
    Conclusión personal: las corridas de toros, cuando las puedo ver por Directv, me gustan. Me gustan más cuando el toro hace cagar algún torero, tengo una foto de una embestida en donde el cuerno de la bestia entra por la ingle y sale por el cuello del torero, ¡espectacular! Pero hay algo que aclarar, quienes lidiaban bestias en la arena era caballeros, pequeña diferencia.

    Toro Ayerza, desde Northampton

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    1. Condenar esta crueldad es de sentido común aunque el Papa nada hubiera escrito. El que no lo entienda que se clave una espada en el lomo que luego continuamos la discusión...jeje

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    2. ¿que caballeros? ay ay ay

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  6. Yo no digo que esté bien el toreo (más teniendo en cuenta lo q me gusta San Francisco de Asís. Aunque para hablar como San Francisco de Asís, primero hay q vivir como él, y no es mi caso).

    Pero en este mundo donde impera la cobardía, no vale hacer un poco de "agere contra"? Hay q tener valor para estar ahi, y no puedo negar mi admiración.

    Y por cierto, me da rabia ver q los q se preocupan x que matan animales ( q al menos tienen la posibilidad de defenderse, como este caso lo dejó patente), al mismo ni se preocupan de si asesinan niños indefensos en el vientre de sus madres, o se terminan hundiendo en las crueldades propias de la lujuria; Por mí, q sigan lo toreos. Para q rabien los malos.

    Creo q hay cosas más importantes q mejorar antes de llegar a prohibir esto. Y mientras tanto, no deja de ser un modo para q el varón aprenda a vencer miedos.

    Juan S

    PD: buen artículo el de las banderas. Por suerte leí primero su articulo, y dps el de wanderer. Neutralizó un poco la bronca q me dio. Ese wanderer hace q me den ganas de estudiar arameo sólo para insultarlo hasta en ese idioma.

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    1. Mirá juani, esto será de valientes ¿o de temerarios tal vez? bueno no sé, pero por lo menos no lastiman al animal.
      https://youtu.be/fUXT7KG1qvA

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    2. Muy bueno!! No creo q haya temeridad. Hay suficiente habilidad como para estar bastante seguro. Lástima q se quedan sin el asado después (eso hacen dps del toreo, no?).

      Juan S

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  7. Me cito a mí mismo, en el contrapunto con Caponnetto por la cuestión de la Independencia:

    "A finales del siglo XVII y en aquel lamentable XVIII español, comienza la decadencia que con agudeza marca Ortega, donde abdica la aristocracia en una especie de cansancio y acedia por aquella desmesura. Donde desaparece la ejemplaridad de los nobles capitanes y el canto de los grandes literatos (Cervantes, Calderón, etc.), y en esa otra llamativa nota que suele seguir a la desmesura, y que es la “pereza hispana”, recala toda esa bravura desatada a la intemperie salvaje de la América ahora en el lúdico espacio de la “plaza” de toros, con tonadilleras y toreros que conforman los nuevos paradigmas de un abajamiento general. “Condición patológica”, la llamará el filósofo español citado. De la misma forma, la vieja sabiduría que manaba de las catedrales y conventos y se entrañaba en el ser español, se va transformando, previa dosis de una escolástica contaminada, en esa cultura snob de la enciclopedia, para parloteo cortesano, que poco antes había enfermado la Francia con parecido virus."
    Lo cierto es que terminadas las grandes empresas, el "españolismo" deriva en estas bravatas, que no dejan de admirar, pero que son un tanto pueriles y sin duda, pecaminosas. Pero bueno... algunos pecadillos hay que tolerar, y como dice Prada, entre marica y torero... pues no lo dudo.

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  8. Este de Prada cada día está peor. En vez de defender el toreo y los toreos se ha aprovechado de la ocasión para lanzar sus insultos a la España de hogaño que describe, y a la que él mismo se adscribe, no tanto por filiación patria como por su cualidad escatológica. Parece el niño enfadado porque no le dejan jugar al fútbol en el recreo. Y es que han valorado que, si bien como portero resultaría útil para cubrir portería, la falta de movilidad sería determinante y se las iban a colar por entre las piernas. Antaño contábamos con Quevedo y hogaño con Juan Manuel de Prada.

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    1. ESJATOLÓGICO ...
      MARÍA
      ESJATOLÓGICO!!!



      Esjatológico: ¿por qué "esjatológico" con jota? Porque así debe ser. Hay dos palabras morfológicamente parecidas en español: “escatológico”, que significa pornográfico —de skatós, término griego que significa ‘excremento’— y “esjatológico”, que significa ‘noticia de lo último’ —de éskhaton, 'lo último'— las cuales son confundidas hoy día, por error o por descuido o ignorancia o periodismo, incluso en los diccionarios (Espasa, Julio Casares); de modo que, risueñamente, el apóstol San Juan resulta un escritor ¡pornográfico o excremental! Yo hago buen uso; si el buen uso se restaura, mejor, si no, paciencia. Poco cuidado con nuestra lengua se tiene hoy día.
      Leonardo Castellani, El Apokalypsis de san Juan (pág. 313). Buenos Aires: Dictio, 1977.

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    2. España de hogaño nada... María, España terca que no quiere aprender de las enseñanzas del Espíritu Santo, a través de san Pío V.

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    3. Es que de excretar mala baba y excrementos va la cosa. Porque hay que ver lo que han excretado esos animalistas por su teclado y 😢 lo que ha correspondido nuestro Gran Escritor de hogaño😇

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    4. El tema del toreo requiere más que un comentario. Le digo nada más que el hombre necesita medirse para su autoestima. Y esa es una manera mucho más viril que otras.Además es arte, belleza, armonía. Como un tango para que lo entienda. El toreo no se despacha con un cursi y sensiblero proteccionismo animal.

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  9. En todas partes cuecen habas... y en mi casa a calderadas. Con todo lo que se podía decir de estos descerebrados animalistas y él a lo suyo. Digo esto porque este convertido parece usar la religión para echársela en cara a todo bicho viviente. Es como si sus creencias lo autorizaran a subirse al púlpito, no tanto para evangelizar cuanto para reprender. Luego, resulta un creyente bastante mundanizado, o por lo menos, fácilmente maleable por parte de los enemigos de la fe cubiertos con piel de oveja. Y basta con remitirse a su comentario sobre la película Silencio. Lo que no entiendo es ese entusiasmo que despierta tanto en su patria como lejos de ella. Será que esos modos tan arrabaleros están de moda.

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    1. Querida María, casi de acuerdo, y le hemos pegado a Prada desde este Blog en muchas cosas. El presente no es más que una andanada de fuegos artificiales y petardos, pero divertidos. A los hombres nos gusta insultar casi tanto como a las mujeres las flores. Sepa comprender.

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    2. No, si yo lo entiendo casi todo,era una pregunta retórica. Se trataba de exponer mi opinión sobre de Prada. Y es que llueve sobre mojado, porque en el wanderer ya tratamos a este autor, al que elogiaban unos argentinos y otros españoles. Se ve que como, según creo, tiene ascendencia vasca,levanta pasiones como otros levantan piedras.

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    3. Es una olla que bulle y no cuece nada; pero a veces divertido.

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