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viernes, 27 de octubre de 2017

RECONTESTANDO

Resultado de imagen para imagenes pio xiiEL PAPA PIO XII EN LA SEGUNDA GUERRA.
El blog amigo Nacionalismo Católico San Juan Bautista nos ha contestado nuestra “recriminación” con un nuevo extracto de la obra de Mary Ball Martínez que habla del papel que jugó Pio XII en la Segunda Guerra, extracto que se encabeza con la cita evangélica “la verdad os hará libres”, y con ello parece decirnos: “¡Mirad, objetivamente, las traiciones de este tipo!”;  y nosotros trataremos una vez más de salvar la querida figura de Pio XII de estos malos entendidos, y para ello comenzaremos por ajustar la cita evangélica a fin de que no sea mal usada.

 La “Verdad” que nos hará libre es la Palabra Revelada y las expresiones dogmáticas de la Iglesia. Las reflexiones sobre la historia no constituyen este tipo de verdades, son una construcción humana a base de datos, muchas veces no tan lejana a la creación literaria. El valor de esta recreación de un hecho pasado imposible de volver a repetirse, depende de la “magnitud” del historiador que lo hace, su conocimiento, su trabajo, su erudición, su experiencia. Pero también hay presupuestos en esta tarea, ya sea la fe, la ideología y aún experiencias, buenas o malas, que marcan los juicios.
   Se suele caer muchas veces en el equívoco de la total objetividad de los “documentos”, pero estos son bien engañosos, deben leerse en todo un contexto para valorar si fueron expresiones sinceras, si buscaban o expresaban lo que dicen, o si eran parte de toda una trama que los explica de forma muy diferente a la apariencia. En la literatura se compone un personaje, pero en la historia el buen arte es ponerse en el lugar para captar lo mejor posible un personaje que fue, que existió.  Es muy difícil historiar un santo como San Agustín si el que lo hace no tiene fe, o historiar un mujeriego como Napoleón si uno no tiene ningún gusto por las mujeres.
   Así de golpe, la historiadora que nos ocupa resulta un tanto mal predispuesta y estrecha en la consideración de un personaje que no sólo es complejo, sino que le tocó vivir la etapa quizá más compleja de la historia universal. Su método parece ser el de la exhibición de los documentos y “hechos” desnudos para que el lector haga el juicio, pero ni es tan así, ni eso sirve de nada. Hay un “pesar” en su exposición, y ese pesar suele ser que el personaje le disgusta, por presupuestos ideológicos o por antipatía emotiva, y no es buen consejo escribir sobre un personaje histórico estando tan mal predispuesto. No digo que sólo hay que escribir sobre quienes amamos o nos caen simpáticos, pero aún sobre los enemigos, el historiador no puede dejar de ponderar todas sus virtudes. Pio XII es un personaje de por sí antipático, pero esta reseña no sólo no salva ni un ápice de su figura, sino que deja un regusto amargo, y hasta por momentos repugnante. Recuerdo que en los setenta, los muchachos de la izquierda más rabiosa de la universidad de Cuyo se cruzaban a las clases de mi padre sobre Marx diciendo: “Es un facho, pero te muestra a Marx como era y lo que pensaba”. Es decir que “no hacía una caricatura”, y en este caso que tratamos, la caricatura publicitaria se impuso.
   Además hay un presupuesto ideológico. Una mal ocultada partisanía por la gesta de la Alemania Nazi que sin embargo sale por todos lados y que es lo que comparten sus admiradores y citadores.  Pio XII no sólo es una figura personalmente poco simpática, sino que además, se encontró en medio de la tragedia más grande de la historia y no quiso tomar partido por una facción. Hizo que la Iglesia no tomara partido por una facción, y ninguno de los dos se lo perdona, poniendo cada uno la acusación  de  “colaboracionismo” con la “otra parte”, y probándolo  justamente con  su neutralidad, “¡si los buenos fuimos nosotros! ¡Cómo no iba a estar con nosotros! Ser neutral es estar del lado del otro”. Unos dirán que es la pena que carga quién no quiere estar ni con Dios ni con el Diablo… otros diremos que estaba con Dios mientras varios Diablos daban protagonismo a la historia.
      En este plano y habiendo tomado partido, entiendo la tirria que se produce desde ambos lados, pues ninguno se sintió apoyado, y es más, todos se sintieron traicionados, pues la “total” neutralidad era imposible para quién tenía a “sus hombres” mezclados en ambos bandos . Era posible una neutralidad en Franco o en Oliveira de Salazar, pues lo de ellos era España o Portugal, y así mismo muchas veces tuvieron que hacer favores y disfavores a uno y otro lado para poder subsistir en tamaña trifulca. Pero no era tan fácil a un hombre que cargaba con la paternidad de la humanidad toda, y en especial el cuidado de sus hijos católicos que estaban mezclados en ambos bandos de la reyerta.
   La autora toma bando, y más aún, habla de las fuerzas germanas como la ““Fortaleza Europea” abrumadoramente católica”, y no perdona a Pio XII no haber defendido abiertamente ese bando. Considera a ese bando de una forma tal, que el mínimo acto de misericordia con el enemigo se lo pone como traición a la causa. Como si la obligación  de la Iglesia debería haber sido el tomar la cruz gamada y haberse sumado a esa locura de odio y destrucción que ganaba al mundo desde todos los costados.
   Sin duda quienes han tomado partido por uno de los bandos, y quienes piensan que había que tomar partido por alguno de los dos, que esta era la función de la Iglesia Católica como lo fuera en aquellos tiempos de Lepanto, deben execrar su figura. Pero no creo que aún los más convencidos entiendan que estas gestas son comparables, la de la Cristiandad  contra el Islam con la del Eje contra los Aliados. En la primera no hace falta argumentación alguna, era la Cruz contra la Media Luna, pero en esta última hay que hacer un giro más complejo pues las puestas no son diáfanas para la historia y mal puede fundarse en que algún bando fuese el de Cristo. Un Mihura Seeber dirá que a pesar de las voluntades expresas de los protagonistas, un “espíritu” hacía que una de las partes jugara - aún a pesar de ellos, o sin ellos saberlo -  de un “bando Crístico” y la otra el de un “bando anticrístico”, calificación que excede con mucho lo histórico y pretende penetrar lo teológico, poniendo en un juego histórico al propio Dios. Que en esos bandos apocalípticos las partes jugaban un rol más allá de sus propias conciencias personales y que Dios se viera servido por fieles e infieles, y se viera atacado por fieles e infieles,  todos obedeciendo a un viento que los excedía por encima de sus méritos u opciones individuales, dejando del buen bando a hombres espantosos y del malo a hombres admirables y viceversa.  Para colmo, esta caprichosa designación de partisanías teológicas sólo tienen como criterio de distinción la propia autoridad de quién lo dice. Aún sin consentir del todo que Constantino y sus huestes hayan sido señaladas por Cristo mismo como su bando, por lo menos se jugó con un “signo”, el de la Cruz.  Pero el signo de todos los signos que Dios puso para que tengamos claro cuál es Su Bando, es la Iglesia y su Jerarquía; Don Juan de Austria avanzó bajo el mandato del Papa y con esto la cosa está definida. Pero en el caso de la Segunda Guerra la Iglesia se declaró neutral (y hasta asqueada de ambos bandos), así que mal podemos afirmar por una revelación privada cual era el Bando Crístico; lo más, lo podemos dejar en dudas y expresar nuestras preferencias sin recurrir a una justificación teológica.
   Podríamos decir como hombres y a la altura de lo histórico, que pensamos que hubiera sido mejor para la humanidad el triunfo del Eje que el de los Aliados, asunto bastante inútil de pensar, pues no ocurrió y nunca sabremos como fuera a salir esa opción. En esto sí concedo que Pio XII tenía fundadas dudas, producto de experiencias personales y de conocimientos muy cercanos de los personajes y de los hechos (como veremos más adelante), y al menos concederle cierto crédito en este asunto. Sin duda alguna, Pio XII no puso el pié en la balanza a favor de Alemania (que sí de Italia).
   Termino esta consideración previa poniendo de relieve lo ya dicho y haciendo una salvedad. Si uno está convencido íntimamente de la bondad de aquellas ideologías nacionalistas, ya sea que las considere una “fuerza Crística”, o simplemente una “mucho mejor” opción natural, pues entiendo que ande enojado con Pio XII. Yo, como decía Eco, antes tenía dudas y ahora no estoy tan seguro. Y una de las razones para no estarlo, es justamente la posición de Pio XII, que siendo un hombre de fe y extensa experiencia diplomática, tenía enormes prevenciones. Es decir que confío bastante en el criterio de la Iglesia. La salvedad que hacemos es que en el análisis de la función que jugó este Papa en la historia, no es necesario para el creyente afirmar su acierto o desacierto, es opinable y bien pudo equivocarse en más de una ocasión. Pero no podemos dejar de ver que en materia doctrinal se mantuvo dentro de la mejor tradición de la Iglesia y sus encíclicas son un faro en cuestiones fundamentales de la filosofía y la moral cristiana, lo que nos debería predisponer a pensar sus errores dentro de la buena fe y no dentro de la sospecha de traición.

LA CUESTIÓN JUDÍA.

   De las parrafadas de la Sra. Ball Martínez surgen los datos ciertos y documentados de toda la ayuda que recibieron los judíos departe de Pio XII, y curiosamente estos hacen concluir - demostrado con “hechos incontrastables”-  que era “pro judío”. Cierto que es una verdad documentada, lo acepto sin duda alguna.  Claro … si uno tiene en mente que a los judíos había que borrarlos de la tierra, o aislarlos, o no sé qué otra solución; haberlos ayudado a salir de una encrucijada dramática era una traición imperdonable, eran el mal bando, no había que ayudarlos. Es más, lo hizo por medios bastante deshonestos, falsificando papeles,  poniendo el sello papal en una Sinagoga, escondiendo perseguidos y etc. Ahora, si uno no tiene este odio ni esta estupidez racista, los mismos hechos y documentos dan muestra de un Papa de un enorme coraje y misericordia – junto con astucia-  cristiana que nos llena de orgullo a los católicos. ¿Así que nosotros salvamos 800.000 judíos de la muerte?  Pero en buena hora, más me gusta ese Papa;  porque la cuestión judía fue mal llevada por Hitler y constituyó la trampa en que se hundió la reacción nacionalista y de la que no la dejarán salir nunca, por no decir que ha sido su lápida mortuoria y final epitafio.
   Ahora… ¿creen que salvar esos judíos era embromar al Eje…?  No sean pavos. Más molestó ese salvataje a los Aliados (a la judeo-masonería)  que querían aprovechar el tremendo “error” – sí, ERROR- con que se llevó la cuestión judía en Alemania - error que los Aliados promovieron,  dejaron que se mantuviera, bullera  y le explotara en las manos a Alemania – error que ya se venía provocando antes de la guerra por facciones Sionistas; error que pudieron mitigar las naciones aliadas y no lo hicieron a propósito, dispuestos a usar toda esa masa de gentes como carne de cañón para enrostrar la perfidia al Eje y cobrarla en efectivo.     Vean un dato que aporta la historiadora: Pio XII  les proporcionaba certificados de bautismo para sortear a los Ingleses; si, no a los Alemanes, a los Ingleses, porque estos último querían que se les murieran todos en Alemania.
    El antisemitismo en Alemania fue provocado por dos causas principales, la imbecilidad y soberbia racista y la provocación sionista. Estas dos trampas, la una ideológica y la otra conspirativa, se tenían bien sabidas y digeridas por los católicos. No habían caído los Augsburgo en tan vil torpeza.  El Imperio Católico Austro Húngaro había solucionado la cuestión judía como la soluciona un católico; con amor al prójimo, con misericordia, con recia autoridad justa y con inteligencia. Les recomiendo para esto un autor y un libro. Judío el autor, Joseph Roth, y el libro La Marcha Radetzki ( de paso lean de él La Leyenda del Santo Bebedor – está en PDF en la red- poema en parte autobiográfico que habla ocultamente de la conversión de este judío, conversión que fue más por amor a lo que consideró su Patria: el Imperio Austro Húngaro. Es para llorar a gritos. Está la película también). En la obra citada verán aquel Imperio, de sabios hombres de profunda fe - promotores del Papado de San Pio X – en el que los judíos encontraron un remanso de vida y una justa acomodación en una sociedad cristiana. Tenían amplios derechos civiles, podían entrar al ejército y a la administración pública; Roth combatió en la Primera Guerra junto a muchos otros judíos, del lado del último bando católico que hubo en la historia.  Cumplido el plan masón de la destrucción del católico Imperio, muchos de estos judíos se fueron a Alemania (Roth entre ellos, en espantosas circunstancias personales, su mujer amada cayó en esquizofrenia, él en el alcoholismo, pasándola muy mal económicamente, sintiendo el destierro del amado Imperio. Él ya muerto, su mujer fue apresada en el estallido de la guerra y sometida a eutanasia  junto con otros varios enfermos mentales. ¿Qué es mentira? No sean pavos, la maldad y la estupidez está en todos los bandos repartida por iguales raciones).
    Los sionistas necesitaban que esas multitudes judías pobres fueran a poblar  Palestina, pero estos estaban bien cómodos en Alemania, hasta tenían un idioma dialecto germano, y no querían saber nada con ir, es más, se sentían alemanes y habían encontrado en ese pueblo una serie de talantes que los acercaban (Increíble ¿no?). Por otra parte el judío ortodoxo y religioso no estaba para nada de acuerdo con la ocupación de Palestina llevada a cabo por el sionismo, esta recuperación no podía ser una “movida” política, tenía que llegar primero el Mesías y recién cuando Dios estuviera de su parte y lo ordenara, había que moverse o Dios los Castigaría (es típico en el Antiguo Testamento), la mortandad de judíos para estas gentes fue un castigo de Dios por la falta de fe de su pueblo, por un “naturalismo” de los sionistas, y ellos odian la palabra “holocausto”, que en judío es una mácula, y que sólo se usó para vencer la sensibilidad cristiana.
   La forma de convencer a estos pobladores  era impulsar los sentimientos racistas mediante actos de terrorismo contra Alemania, mediante propaganda que les hiciera imposible la vida cómoda que llevaban. El pato de toda esta boda no eran los judíos ricos ni banqueros que habían hecho de las suyas en la entreguerra y rajaban a Londres; eran estos miles de pobres tipos, sastres, orfebres, dependientes de comercio y toda esas maravillas; la carne de cañón de toda esa malicia. El error de odio y soberbia ideológica se alimentó por terroristas sionistas y terminó en lo que terminó.  En los campos morían pobres hombres de la calle, moría Max Jacob (una belleza extraña, cuya historia es para llorar otro mes), moría Maximiliano Kolbe, moría la mujer de Roth, y otros miles parecidos. Todo bajo la mirada y el cálculo gélido de los más grandes hijos de puta del bando aliado y de los más alambicados recovecos ideológicos de los crueles imbéciles del Eje (que los había, sin duda). Claro que había muchos en el Eje que querían parar esta locura y esta torpeza; que hacían lo poco que podían a escondidas para evitar el cargo de traidores a la causa que usarían los exaltados. El mismo eslovaco Monseñor  Josef Tiso, del que habla el artículo de la Ball Martínez como si fuera un nazi convencido, que en realidad tuvo que soportar la presión acogotante de Hitler para no terminar como Dolffus en Austria, con dos tiros y la ocupación de su patria, y que ante la cuestión judía hacía con Pio XII todas las trampas que podía. Mussolini sufrió esta presión en la cuestión judía, asunto totalmente contrario a sus tendencias latinas (es muy divertida la anécdota de cuando acusaron a Pitigrilli ante el Duce por judío y pornógrafo; este lo llamó y cuando el escritor entró temblando, pensando que venía un cargo racial,  lo retó por ser afrancesado en el manejo del idioma  italiano); o las miles de anécdotas de judíos italianos que eran fascistas, como la que trae Gaio Gradenigo en su famosa biografía de Mussolini,  sobre el Capitán Olivetti – judío – que combatía contra los rojos en España a las órdenes de Franco, y que cuando le llegó la orden de baja del ejército por imposiciones de Alemania, para dejar salvo su honor militar, rompió el telegrama y al otro día avanzó a la cabeza de la tropa muriendo en acción. 
     Había que salvar judíos, engañando a los dos bandos, eso era en este asunto lo que el alma cristiana mandaba. La historia de esos judíos, cualquiera sea su número, más allá de que hubiera o no un plan sistemático desde la dirigencia – pero sí en algunas mentes-  y aunque fuera sólo (ojo que no digo “sólo” para aliviar responsabilidades, los errores políticos son peores que los crímenes)  un “error” fatal que se dejó estallar - error bien culpable a una ideología pérfida que se venía imponiendo - es una página de la infamia de la que la acción de Pio XII libró a la Iglesia de ser salpicada. Leo los párrafos fríos de la autora sobre esta cuestión, como si tratara este asunto de una faena necesaria, y se me crispa el alma. No digo el mismo horror que me causa repasar los relatos de uno y otro bando en que malos hombres acribillan náufragos, sino mucho más ¡ver al hombre llegar a tales grados de perversidad! (especialmente el bando aliado),  pero esa página de la cuestión judía, como la de tantos otros genocidios (en Armenia, en al África, de los soviéticos en las poblaciones alemanas en el norte de Europa,  y etc. etc. etc.) son francamente brutales. Y no estoy entrando en la publicidad falsamente lacrimógena de los que provocaron, medraron y aún medran con esa barbarie. Los más partidarios del Eje me dirán que fue un efecto no querido, un efecto colateral. Fue una trampa, sí, pero que funcionó en gran parte por la malicia ideológica y que no se hubiera producido de existir en Alemania un espíritu católico que ya había sentado sabiamente las bases del trato con el pueblo judío en el Católico Imperio.
   Esto que agrego probablemente les moleste más. La aniquilación de la guerrilla subversiva en Argentina, en el modo que se hizo, fue un error político de tal magnitud que amerita la infamia que sufrieron los dirigentes (no los combatientes), más todavía que con ese “error” nos quitaron toda posibilidad de tener un gobierno de orden pasable para siempre. Hoy podemos asegurar que aquellos furiosos jóvenes fueron la carne de cañón sobre la que se enancaron los actuales infames, y todo porque no se planteó una guerra a la luz del día y se aplicaron las normas de derecho que como Nación debíamos usar, como lo hizo Franco. ¿No se podía? El “poder” es la función del que gobierna, y los recursos que impone la impotencia ameritan la infamia.  El “mundo” buscaba ponerte en la encrucijada de tener que asesinar, para luego perderte. El católico no puede aceptar estas encrucijadas. Es más, en los cuadros inferiores del Ejército Argentino, que fueron los que llevaron el combate casi en total soledad y en grupos heterogéneos, hubo grupos católicos que protegieron guerrilleros, que les hicieron papeles falsos y les dieron posibilidad de escapar, por la simple razón de que eran católicos. Esto podría provocar un informe lacónico como el que hace la historiadora que criticamos, de que tal persona dio ayuda a tal guerrillero, como el Papa Pio XII dio asilo a varios y les permitió zafar de la suerte que sus necedades habían tejido. ¿Y eso significa que eran pro guerrilla? ¡Pero carajo! Es lo que hace Cristo con todos nosotros a cada rato.  Es la reacción primera de un Sacerdote, más allá que la autoridad laica debe poner las cosas más peludas en pro del bien común. El “asilo” del Templo dado a ladrones, pillos y otras linduras. La misericordia de la Iglesia con el pecador y el enemigo  es todo un símbolo (que ahora se vuelca sobre el pecado).
   Lean la historia de por ejemplo Max Jacob, y díganme si quienes lo confinaron en un campo de concentración no eran por lo menos unos imbéciles crueles, muriendo rodeado de judíos que le pusieron el rosario entre las manos. Pero no sólo este caso, en que mi simpatía se vuelca por el converso, sino la historia de muchos de esos sastres alemanes o polacos que no se explica por qué trampa de malicia terminaron corriendo esas terribles suertes. El bisnieto de uno de ellos espera en un año la Ordenación en La Reja.
   He tenido amigos “nazis”, y siempre han estado al borde de la locura, recién comencé a encontrar algunos  que estaban más o menos convencidos – en secreto- y que provenían de ese gentilicio-ideológico-religioso  que es “Bella Vista”, convencidos que era la salida más propia del orden natural para el momento (siempre dentro de esa deriva seminaturalista que provocó la desconfianza para con la Iglesia Católica Conciliar, y que después se les hizo desconfianza preconciliar, y que simplemente es hoy desconfianza con toda la Institución a lo largo de la historia, salvando su fe en una concepción puramente espiritualista de la misma. Hace poco un viejo amigo bromeaba sobre estos diciendo “Hummm, ya Lino era sospechoso, y ni qué hablar de Cleto… ¡Y Clemente!”). Siempre llevados por esa idea que suele campear en ciertos peronistas de que la Iglesia es un tonta que necesita buenos Estados que la amparen y la guíen (¿?) y no al revés. Luego me desayuné con la idea de un sobrenaturalismo nazi en Mihura Seeber, eran el Bando Crístico. Bueno. Pero no lo esperaba desde el Nacionalismo Argentino, que nunca fue nazi y la tuvieron bien clara. No me imagino a Caponnetto escribiendo un hermoso poema dedicado a Hitler, tal como lo hizo con el “neutral” Oliveira de Salazar, hijo predilecto de los dos últimos Píos y obediente fiel de sus políticas.
     No dudo en emocionarme con la marcialidad alemana de la segunda guerra, esos últimos soldados occidentales con el orgullo sano de su entrega libre, aplastados por las cifras de ejércitos masificados, arrastrados por la tiranía o la publicidad, que sin poner el corazón vertían millones y toneladas para la muerte anónima y vil. También con la sabia doctrina económica y política antirrevolucionaria que devolvía al hombre - en el  trabajo y su tierra -  un sentido de pertenencia real, reclamado por una vitalidad legítima que, en los otros, las finanzas habían ya borrado de las existencias en la esclavitud y la explotación de los vicios más bajos. Pero ya esa devoción “religiosa” por la nación, que suplantaba la función de la Iglesia, que de otra manera también colectivizaba al hombre en un destino de fuerzas intrahistóricas, que exaltaba la soberbia de los más aptos y huía paganamente de las conquistas más egregias del espíritu cristiano, en especial la humildad y la misericordia, cuyo olvido lleva tarde o temprano a la humillación y la crueldad; ya todo eso no es mío y no me imagino nada bueno en un mundo ganado por estas ideas.  ¿Peor o mejor de lo de ahora? Nunca sabremos.
  
            PIO XII Y HITLER.

 Que no se simpatizaban en lo más mínimo es un asunto sabido. El Cardenal Pacelli conoció como nadie el mundo alemán, donde actuó como diplomático muchos años. Pio XI tenía simpatía por el nazismo y Pacelli lo alertaba de que tuviera cuidado. En aquel tiempo la política del “ralliement” pensada por León XIII era la estrategia del Vaticano, estrategia que daba malos resultados en general, pero que daba otros buenos en algunos países. La entrada de la Iglesia Católica en la política, como “partido” republicano, luego de la caída y decadencia de las mayoría o totalidad de las monarquías y la ruptura del Imperio Austro Húngaro, daba buenos resultados en Bélgica, Portugal, Austria, Eslovaquia y algunos países sudamericanos. De estos emprendimientos en que se comprometieron elementos de la curia para cubrir puestos claves, es decir, clara intromisión de la Iglesia en las políticas, el “niño mimado” era el régimen de Engelbert Dollfuss en Austria, un ingeniero austríaco que tomó el poder después de dos Cardenales y que instauró un régimen muy parecido al de Salazar en Portugal. De puro cuño vaticano. Con grandes éxitos en cuestiones sociales y económicas iba restaurando algo del viejo espíritu del Imperio, pero… Hitler ansiaba la anexión de ese país.  Dolfuss era la garantía de la presencia  católica en el centro de Europa y del equilibrio de fuerzas, penetrando el sureste de Europa con otro sacerdote político, Josef Tiso, que terminara a la cabeza del gobierno de la reinventada Eslovaquia. Ante algunas amenazas militares de Alemania sobre Austria, Mussolini que lo estimaba grandemente a Dollfuss y mantenía buenas relaciones con el Vaticano, impidió que Alemania se atreviera al zarpazo llegando a desplegar fuerzas militares sobre la frontera. Por supuesto que había grupos nazis en Austria que buscaban la anexión, y en el 34, pasaron a los hechos con un acto terrorista ordenado desde Berlín; un grupo de matones nazis asesinaban al buen Dolfuss, lo dejaban agonizando en el palacio de Gobierno y le negaban la asistencia espiritual de un cura.  Fue una puñalada al corazón de Pio XI y con ello confirmó las sospechas que tenía Pacelli. Pacelli le devolvió el favor pocos años después con la redacción de la Encíclica Mit brennender Sorge, que firmara Pio XI, y que provocara las iras del Fuhrer que había perdido completamente el apoyo de la Iglesia.
   Esa misma amenaza se cernía sobre Eslovaquia, que también tenía un gobierno puesto por la Curia Vaticana. Las cartas estaban echadas a este respecto, estos dos hombres se aborrecerían y tanto como el Papa apoyó complots para derrocar a Hitler y lograr la paz en Europa (que fracasaron porque los aliados no querían una Alemania que quedara indemne, cosa que buscaba el Papa), Hitler planeó el asesinato o secuestro del Papa.
   ¿Y explicaremos esto como una traición a la “Fortaleza Europea abrumadoramente católica”?
                     
 EL ASUNTO COMUNISTA.

    Nuestra historiadora da una serie de datos que pone a Pio XII como colaborador solapado del comunismo soviético y aún más, de la “mafia” italiana. Faltó culparlo de las sequías y los terremotos. Alambicados entremeses diplomáticos fundamentan este “acierto”, sin nombrar ni por un momento las claras condenas y excomuniones para quienes colaboraran con los comunistas que hizo pública y expresamente “desde la cátedra”, es decir “ex cátedra”, comprometiendo la infalibilidad. He escuchado ciertos “tradicionalistas” que critican estas condenas y excomuniones como un exceso de intromisión política, parece que no sería materia de definiciones, no sería ni fe ni “costumbres”, buena manera de sacar la política de la jurisdicción de la Iglesia.
    En serio que esta última acusación es de una gratuidad obscena, hasta Wikipedia lo pone como el “Papa Anticomunista”. Entre otras, excomulgó a Perón para aumentar sus admiradores. También se lo acusa de estar contra los nacionalismos, siendo que mantuvo excelentes relaciones con Mussolini, con Franco, con Salazar y con muchos otros. Levantó la condena de la Acción Francesa. Es cierto, no apoyó una “cruzada” militar antisoviética ¿Sabría que iba a ser un desangramiento? Está lo del secreto de Fátima, sí.  Finalmente, como dije, en medio de esa enorme y compleja historia, debe haber jugado mal más de una vez, no creo que ningún Papa de la historia se encontró con semejantes circunstancias y el sufrimiento por el peso de sus decisiones lo expresó con enorme pesar más de una vez.
    La última. Era de familia de abogados y banqueros, los contactos de estas profesiones con poderes judíos es inevitable, es cuestión de establecer reuniones para sospechar de todos. Pero recuerden, por ese conocimiento que tenía de ese mundo, se opuso a la creación de un Banco Vaticano, explicando las razones, la trampa que era el sistema bancario. Luego le vendieron la idea al “bueno” de Juan XXIII y picó. Luego vino lo del Vaticano en la bolsa con acciones de empresas ominosas, con implicaciones en estafas internacionales, falsificaciones de títulos del Tesoro de EEUU, lo del Banco Ambrosiano, la Logia P2,  el posible asesinato de Juan Pablo I, y el default del Vaticano con genuflexión ante el Banco Mundial. Este italiano con cara de águila, bien sabía lo que se podía esperar.

    Mary Ball Martínez es una panfletista.                    

44 comentarios:

  1. Coincido en que el presupuesto ideológico de todas estas injurias a la memoria de Pìo XII es el filonazismo que subyace en muchos.

    Pero les guste o no, Pío XII, y no sòlo él, también obispos, sacerdotes, seglares, etc, dieron testimonio cristiano y católico en su èpòca de los errores gravisimos del nacionalsocialismo, y varios de ellos pagaron ese testimonio con su vida o su prisión.

    A QUIENES LES INTERESE LA VERDAD, y no satisfacer su propia ideologìa, pueden leer los documentos y libros de la època de la guerra y la inmediata posguerra, por ej:"El Cristianismo en el Tercer Reich, editorial La Verdad, junio de 1941", con 792 pàgs. de documentos"; "La persecuciòn a los catòlicos en Polonia, Cardenal Holond (primado de Polonia, exiliado ante la invasiòn nazi) con pròlogo del Cardenal Hinsley, ediciones minerva Mèxico 1942"; "La Persecuciòn de la Iglesia Catòlica en Polonia bajo la Ocupaciòn Alemana, con prefacio de Monseñor Julián P. Martínez, Obispo de Iborà, editorial Amèrica, 1942"

    Y el propio juicio del Papa Pio XII ante los cardenales al final de la guerra en junio de 1945 (que Mary Ball no transcribe) en
    https://w2.vatican.va/content/pius-xii/es/speeches/1945/documents/hf_p-xii_spe_19450602_accogliere.html, donde habla del padecimiento de la Iglesia bajo el nacionalsocialismo (se lo ubica tambièn en Documentos políticos de la BAC).

    Cito textual de ese link de Pio XII:

    "En realidad, cuanto más se levanta el velo que ocultaba hasta ahora los sufrimientos de la Iglesia bajo el régimen nacionalsocialista, tanto más se evidencia la firmeza, frecuentemente inconmovible hasta la muerte de innumerables católicos y la gloriosa parte que en tan noble lid ha tenido el clero. Aunque no poseemos todavía datos estadísticos completos, Nos no podemos, sin embargo, abstenernos de mencionar aquí, como ejemplo, algunas, al menos, de las abundantes noticias que nos han llegado de sacerdotes y de seglares que, internados en el campo de concentración de Dachau, fueron hallados dignos de sufrir ultrajes por el nombre de Jesús (Cf. Hch 5,41).

    29. En primera línea, por el número y por la dureza del trato sufrido, se hallaban los sacerdotes polacos. De 1940 a 1945 fueron recluidos en el mismo campo 2.800 eclesiásticos y religiosos de aquella nación, entre los cuales el obispo auxiliar de Wladislavia, que murió allí de tifus. En abril pasado quedaban solamente allí 816. Los demás habían muerto, a excepción de dos o tres, trasladados a otro campo. En el verano de 1942 se dio el número de 480 ministros del culto, de lengua alemana, recluidos allí; de los cuales, 45 protestantes, y todos los demás sacerdotes católicos. No obstante el continuo afluir de nuevos internados, especialmente de algunas diócesis de Baviera, de Renania y de Westfalia, su número, a causa de la gran mortandad, a principios de este año, no pasaba de 350. Y no se deben pasar en silencio los pertenecientes a los territorios ocupados: Holanda, Bélgica, Francia (entre ellos el obispo de Clermont), Luxemburgo, Eslovenia, Italia. Indecibles padecimientos han soportado muchos de aquellos sacerdotes y de aquellos seglares por causa de la fe y de su vocación. En cierta ocasión, el odio de los impíos contra Cristo llegó al punto de parodiar en un sacerdote internado con alambre espinoso, la flagelación y la coronación de espinas del Redentor.

    30. Las víctimas generosas que durante doce años, desde 1933, en Alemania han hecho a Cristo y a su Iglesia el sacrificio de sus propios bienes, de la propia libertad y de la propia vida, alzan a Dios sus manos en oblación expiatoria"


    Y en cuanto a la ayuda a los judíos perseguidos, Pìo XII practicò y mostrò la caridad cristiana, esa misma caridad cristiana de la que carecen los judìos que hoy lo critican, y que tampoco poseen los filonazis que injurian su memoria.




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  2. La "idea absoluta" de Hegel:
    En el "nacional-SOCIALISMO", raza "aria",(no la "otra mayor")
    En el"SOCIALISMO-sovietico", el "proletariado" (virtualidad inexistente)
    En el "fascismo", necesaria corrupcion del concepto de Nacion. (casualidad: fundador SOCIALISTA)
    En TODOS el Aparato de Sometimiento del TOTALITARISMO DE ESTADO al servicio de la "absoluta ideologia".
    Aparato "especializado" en crear "falsas oposiciones", que anticiparon ya en el Siglo XX daño y necesario CAOS. ("nuevo marx" Chomsky dixit)
    Mary Ball Martinez es:
    ¿"cristiana vieja"?
    NO.
    Nueva "novisima" conciliar.
    Para ajustar toda reflexion, creo, debemos antes de referirnos a Su Santidad Pio XII escrutar su "entorno":
    Roncalli y su "rampolismo agudo",
    Montini y sus Ephods a lo Caifas, ademas de Aleghiero Toldi.(despues "monseñor")
    Al final de todos los finales rescato, incolume, su respuesta al asesino sovietico:
    "MIS LEGIONES ESTAN EN EL CIELO"
    Desde Alli Ruega por nosotros.

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  3. para el augustito torchson


    Presidente del JWC, amenaza a los malos goyims
    Marcos Miguel
    Publicado el 13 sep. 2016
    https://youtu.be/eevXH_ISytg
    Ronald S. Lauder presidente del congreso judío mundial
    "Nos reunimos aquí en Argentina, nos encontramos con un nuevo y serio problema.
    mantengámonos juntos, estemos unidos ya no somos débiles hoy en dia tenemos una
    influencia tremenda y esto es lo importante:Nosotros no tememos de usarlas"

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  4. Va mi respuesta en dos partes por requerimientos del formato de los comentarios.

    Primero que nada debo reconocer que leí por partes la retrucada de los Cocos por falta de tiempo por lo que voy a contestar en lo que recuerdo. Lo mío no pretende de ninguna manera ser un quiero vale cuatro porque sería entrar en una lucha de egos que no busca la verdad sino tener razón.
    Primero que nada, respecto a la autora, sostener que ella supone una mala intención de Pio XII, es una especulación como lo es el suponer definitivamente que tuvo una buena. Tratar de panfletista a la autora cuando no se niegan hechos documentados, sino la perspectiva con que se los miran, me parece que va en contra del sentido mismo de panfletario. El libro además no se refiere sólo a Pio XII sino a sus dos predecesores inmediatos como discípulos de Rampolla así como también el oscuro cardenal Gaspari, y a los Papas pos conciliares como a los previos al gran San Pio X.
    Me parece poco feliz la pretendida analogía segun la cual algunos equiparamos la gesta de los Cruzados con la de los nacionalistas europeos, sin embargo en esto no voy a andar con mojigaterías, el lado anticomunista, es decir de las potencias del Eje era el correcto con sus luces y sombras, y el judemasónico, es decir, el de los Aliados, era el enemigo. Y la Virgen misma nos advirtió sobre lo que estamos padeciendo y aún más que el Islam que es el esparcimiento del comunismo por el mundo entero, y en su peor forma, la cultural.
    El sostener que Pio XII fue magnánimo salvando 800.000 judíos de la muerte es lo mismo que creer en la "solución final". La argumentación sobre las internas sionistas me parece reducir la cuestión judía a una simplemente política. Si el sionismo es enemigo de la humanidad, el judaísmo lo es especificamente de Cristo y su Iglesia. Y en ese sentido, el velar por la vida de los enemigos número uno de Dios es loable en la medida que se haya buscado su conversión cosa que no se hizo, incluso Eugenio Zolli no habló de eso; pero siempre y cuando se entienda que la caridad empiece por casa, y el apoyo explícito e innegable de Pio XII a Roosevelt y cia, traía aparejada la entrega a Rusia de media Europa y la más católica precisamente, con intención o no, pero con conocimiento.
    EL tema de Dolfuss no podía faltar, pero cualquier especulación al respecto, incluso que Hitler escribió la orden de se ejecución como escribió la "solución final" no cambiaron la preferencia abrumadora del pueblo austríaco por la anexión en un porcentaje nunca igualado en la historia de cualquier votación, creo que ni en paises comunistas. Así que Pio XII que simpatizaba con la democracia no la respetaba mucho cuando los resultados eran desfavorables a sus simpatías. Datos muy interesantes aporta el libro respecto al pedido de arzobispo Austríaco de realizar una cruzada para liberar al pueblo ruso del comunismo y que fue enérgicamente rechazada por Pacelli con la orden de realizar el peticionante una retractación pública sobre su intención. Y digna hubiera sido una cruzada anticomunista dejando de lado cualquier comparación histórica.

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    1. Sr. Torchson,

      Si a ud le interesa tanto la verdad como dice, lea los libros documentados, y el discurso de Pio XII que cite en mi comentario anterior del 27 de octubre a las 20:08,entre muchos otros documentos más (como Mit Brenneder Sorge de Pio XI, las famosas homilías del Obispo alemán Von Galen, los documentos del Santo Oficio condenando las doctrinas racistas, e incluyendo en el index al libro de Rosenberg, etc.) que muestran los graves errores ideológicos y practicos del nacionalsocialismo, y las persecuciones a obispos, sacerdotes y seglares promovidas por el nazismo, la promoción y campaña de eutanasia de emfermos mentales promovida por ese regimen desde el inicio mismo de la invasión a Polonia (país católico arrasado de comun acuerdo por nazis y soviéticos, ¿se acuerda del pacto Ribbentrop-Molotov?), entre otras cosas. Si lee y se informa un poco, verá el absurdo de su postura a favor de la Alemania Nazi que era cabeza del Eje que tanto idealiza, como absurda es su critica a Pio XII por no asumir su posición política.

      Lo que ud. dice sobre los civiles judíos perseguidos por el nazismo, y su crítica a Pio XII por ayudarlos (o mejor, "velar por su vida" como dice ud.) es tan contrario a la caridad cristiana que ni vale la pena contestarlo. ¿De donde saca ud. que la condición para ayudar a un civil judío perseguido para que no lo deporten a un campo de concentración es requerir previamente su conversión? ¿Sabe algo ud. del amor a los enemigos? ¿Que aprendió del Evangelio? ¿Y le pregunto: los nazis que deportaron obispos, sacerdotes, monjas como E. Stein y su hermana (!!!), al P. Kolbe (que era cualquier cosa menos pro-judío) y seglares en sus campos de concentración no eran enemigos de la Iglesia?

      Culpar a Pío XII de la entrega de media Europa al comunismo es contrafáctico, ridículo y otra injuria más a su memoria. Ningún poder político tuvo Pio XII para eso ni para evitarlo.

      Curioso que ud. no sea capaz de citar un solo documento del magisterio de Pio XII (era Papa se acuerda? ud es católico? no significa nada para ud eso?), mientras se dedica sistemáticamente a atacarlo por sus simpatías políticas.





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  5. Creer que Tiso entregó a su patria para no morir como Dolfuss es un insulto a ese Santo varón del cual mucha justicia hizo nuestro mártir Genta al hacer un panegírico suyo. Igualmente respecto al gran Mussolini. Eso si sería considerar a estos líderes y conductores unos peleles.
    Respecto a que Pacelli como proveniente de familia de banqueros y abogados no podía evitar la relación con los poderes judíos, me hacen sentirme satisfecho con mi decisión de llegar hasta Procurador y guardar el título en el tubo y no seguir hasta ser abogado. Respecto a lo de familia de banqueros especificamente... bue... sin palabras.
    Respecto al IOR según todos las fuentes que consulté fue creado en 1942 por Pio XII y no por su íntimo amigo, Roncalli. Y hablando de amistades inconvenientes, sería bueno también escuchar como se intenta "contextualizar" la amistad de Pio XII con Bugnini a quién puso a reformar la liturgia en su parte mas antigua, como lo hizo con la liturgia de Semana Santa, o respecto de su muy amigo y confesor, el inefable Agustín Bea o las relaciones de Pacelli con Rampolla que lo consideraba un discípulo así como a della Chiesa, a Montini y a otros "reformadores", incluidos el mismo Ratti.
    Respecto del libro de Ball Martinez, para considerarla panfletista sería bueno que pudieran leerlo entero. Lo tengo en pdf en inglés y puedo compartirlo.
    También recomiendo el video: https://www.youtube.com/watch?v=wnIj4bD2Dt0 y omitiendo los argumentos ad hominem como se hizo conmigo, sería loable refutar los datos concretos aportados por Fr. Hesse que por cierto defiende a la FSSPX; de lo contrario reconocer su veracidad.
    Escribía un gran escritor argentino que Pio XI según los rumores de la época pertenecía a los prelados liberales y que a pesar de sospechar el haber sido engañado para excomulgar a Maurrás y cia., podía juzgar este autor que no se arrepintió el Pontífice. Asímismo cuenta que fue promovido por la prensa demo-liberal francesa(págs. 198-201) y no por eso creo que pueda acusárselo de intentar socavar las instituciones o de tirar por tierra nuestra confianza en la Iglesia. Yo más bien considero un testimonio honesto y valiente de búsqueda de la verdad histórica. Autor del que traté de hacer con mis magros ingresos una pequeña biblioteca por la admiración y el respeto que le tengo.
    Creo que antes que nada hay que tener en cuenta que tenemos a Dios como testigos y no a un público avido de puteríos tradifrikis. Creo que no me equivoqué al no pertenecer a ningún grupo porque siempre dicha pertenencia viene con la aceptación del paquete entero. Hay que ser francófilo, antigermánico, carlista, revisionista exclusivamente posconciliar o precoconciliar, según el caso y muchas otras cuestiones de las que nos libramos al ser simplemente católicos y no lefes, opusianos, sedes, fasteros o hasta carismáticos. Despojados de los condicionamientos del grupo es imprescindible una sincera búsqueda de la verdad.
    Si los esquemas los hacen los inteligentes para uso de los simples, tal vez en mi simpleza acuda como el Sancho de Castellani al sentido común al cual espero hacerle honor si las condiciones intelectuales no me son suficientes.
    Espero finalmente, en consonancia con el pedido que me hicieras oportunamente, no perder el aprecio manteniéndo sin embargo lo de amigo de Platón pero más de la verdad.
    Saludos en Cristo, María y la patria.

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    1. Amigo Augusto: Nada de esto obsta a la estima que le tengo. Estamos hablando de Historia, no tenemos diferencias dogmáticas (por ahora), y en Historia no hay VERDAD OBJETIVA de certeza absoluta. Se hace una reconstrucción en la que siempre entran presupuestos personales, y cuando uno juzga una obra histórica, siempre juzga al autor de la misma, busca sus presupuestos y explica las cosas. Es imposible no usar argumentos ad hominen. Si la historia la escribe un hombre de fe, o sin fe, ambos honestamente pueden ir sobre los mismos datos y llegar a conclusiones muy distintas. Es válido que usted remarque mi adhesión a la FSSPX y que exprese los problemas que ello puede suscitar en mi intelección de todo el asunto. Y que yo remarque la ausencia de pertenencia a ninguna expresión material o social en su postura, y que puede estar influyendo en una concepción espiritualista de la Iglesia (todo por ejemplo), o que una tendencia nacionalista desmedida influya en su juicio. Todo es válido y no hay que ofenderse. Uno mira para atrás desde una posición y esta influye. Dos hermanos juzgan de manera diferente a sus padres y rearman sus historias en formas discímiles, y sin embargo han vivido una casi idéntica historia. Cuenta Victor Frankl que dos hermanas, una frígida y la otra no, como la frigidez suele provocarse ante abusos en la infancia, entendían que las caricias de su padre cuando niñas, fueron lascivas en un caso y cariñosas en otro. Para una el padre era un monstruo y para la otra un excelente tipo. ¿Cuál tenía razón? No sabemos.
      En este caso es parecido, la autora y usted miran a Pio XII como un traidor, lo han "supuesto" a partir de ciertos convencimientos y al analizar los hechos, los interpretan a la luz de este "olfato". Y yo al revés, porque parto del supuesto de confianza en la Iglesia y sus Papas. Honestamente vemos casi los mismos hechos, puedo señalar que la única ausencia llamativa era el caso Dollffus (que puede ser tenida como una ausencia mal intencionada), pero lo demás estamos de acuerdo, ya cada uno concluye de manera diferente. Podemos estar los dos equivocados, o la cosa pasar por algo parecido, no lo sabemos.

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    2. Pongamos por ejemplo el caso Bugnini, la única biografía que hay sobre él es la de Chirón, este es un autor bastante objetivo (no toma partido) pero se deduce que Bugnini, que era un especialista, logró engañar a los más pintados con respecto a sus intenciones. Lo mismo Rampolla y lo mismo Montini ¿Los puso Pio XII a propósito, o como en muchos casos fue engañado? Usted entenderá para un lado y yo para el otro. Y así todo lo demás. El caso de la anexión de Austria, usted lo festejará y dirá que era el reclamo de la abrumadora mayoría de los ciudadanos, y es verdad que fue así, pero yo prefería una Austria católica que contuviera ambos bandos e intentara la reconstrucción del viejo Imperio, como prefería Pio XI y Mns. Pacelli. Se ofusca a veces usted e interpreta mal, Mons Tiso no entregó su Patria por cobardía, no digo eso, pero tuvo que soportar muchos males para que no se la hicieran trapo como efectivamente terminó. Y siempre existió sobre él la amenaza, Hitler no fue un "camarada", lo extorsionó mucho más allá de lo que cree, y si cedió a estas presiones es porque la amenaza era la muerte de su pueblo, que no la suya, sumado a la amenaza soviética. Austria y la Europa del este, se hubieran salvado si actuaban como España y Portugal, pero no pudieron, los metieron en el lío de prepo y con una (o dos) pistolas en la cabeza.
      La cuestión judía, dice usted que no había que ayudarlos si no se convertían, ¡no sea malo! había que ayudar a los perejiles, sin condición alguna, o usted ve a alguien ahogándose y le pregunta ¿Eres judío? ¿Te convertirías? ¡ahh, no! ¡Ahogate! Y vuelvo a repetirle, impedir la mortandad judía era más importante para nosotros que para los aliados.

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    3. Pio XII no fue Pio X, eso es verdad, pero tampoco fue un modernista. Cometió mil errores, no lo niego. Le hicieron pasar el río con botas cien veces, tampoco lo niego. ¡A todos nosotros nos hicieron pasar el río con botas!

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    4. Lo cierto es que me importa muy poco lo que cada uno ve de la historia, lo que me importa es lo que sucede en la fe de cada uno. Y la postura que critíco, la critíco por dos razones fundamentales. 1) Si desconfía de Pio XII, va a desconfiar de grandes piezas del magisterio eclesiástico que son fundamentales, hasta podría desconfiar del Dogma de la Inmaculada, que lo declaró ese Papa. La primer obligación de un católico es confiar en el Papa, enfrentar todo papado con un primer presupuesto de confianza e interpretación favorable en todo lo posible. Quienes así comenzaron (recuerden al extinto Wanderer, ya desconfiaban de Pio X y de los últimos mil años de Magisterio y ya se habían cargado a Sto Tomás. Desconfiaban de los Dogmas ¡Ojo!, y 2) La Iglesia es una realidad también "material", mal que les pese, es válida la analogía con un Cuerpo, es una sociedad (lo de Cuerpo Místico no lo inventó Pio XII, ya San Pablo habla del "cuerpo" en cien lados). Es una sociedad de personas, con problemas e intereses propios a todas las sociedades, no es algo puramente espiritual. No le digo que se haga de un grupo tal o cual, pero solíto en el mundo no entenderá nada, no entenderá las concesiones que hay que hacer para que el grupo subsista, los sacrificios, las tolerancias, las faltas que hay que perdonar, los miedos que hay que resistir, los tropiezos del amor y del temor. Intente ser condescendiente, peque de ser condescendiente, no piense en soledad. Justamente este criterio moderno de separar una Iglesia Espiritual de una Jurídica, es lo que se ataca en la Encíclica Misticy Corpis de Pio XII, y esto es lo que fundamentalmente quiere derrumbar la Mary.
      Puede ser que Pio XII haya sido un mal político, pero fue un buen Papa.

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    5. 1) Excúseme la correción, pero el dogma que definió Pio XII, en consonancia con toda la tradición occidental y oriental, fue el de la Asunción.

      2) Es evidente que Torchson está cegado por su ideología política nacionalista, filonazifacista, por lo que nada le importa del magisterio y la doctrina de la Iglesia católica, ni la autoridad de los Papas Pio XI y Pio XII que ellos encabezaron en su tiempo, en cuanto se apartan y oponen a su ideología.
      Por eso, el ataque sistemático que hace a esos Papas, y habría que investigar como tambíén cierta literatura nazi y fascista atacaba a esos pontífices en su época, seguro se encontraran semejanzas.


      3) Lo de Mary Ball contra la enciclica Mystici Corporia es incomprensible, no hay argumentos para sostener lo que dice.

      Ni Ball ni Torchson han presentado un solo documento magisterial de Pio XI o Pio XII que contradiga el magisterio anterior. Por el contrario, ellos han profundizado y desarrollado con documentos y enseñanzas propias para sus tiempos, muy difíciles por cierto. Esos documentos y enseñanzas son hoy un tesoro para demostrar las diferencias y contradicciones con que lo que empezó a enseñarse a partir de la revolución inaugurada con JXXIII y el Vat.II en determinados temas.
      Pueden haber cometido errores o equivocaciones de conducción como humanos que eran, acertado o no en determinadas cuestiones temporales opinables (respecto de la fe), pero en cuanto pontífices de la Iglesia culparlos a ellos de lo que vino después es una grave injuria. Una injuria indigna de hijos de la Iglesia y del respeto que se les debe como máxima autoridad eclesial.

      4) Plantear el tema de Bugnini, o de Bea para culpar a Pio XII requeriría demostrar que tanto Pio XII como los primeros actuaron de conjunto deliberadamente para provocar un cambio sustancial de doctrina y liturgia. No hay prueba alguna de que Pio XII quisiera hacer eso, ni tampoco se ha presentado prueba alguna de que Bea y Bugnini durante ese tiempo sostuvieran las posturas que tuvieron después de la muerte de Pio XII.
      ¿Tiene la culpa Pio XII de las conductas y acciones de Bea y Bugnini después de su muerte? Obvio que no.

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    6. De todas maneras Marcelo, tenía intención de rematar estas reflexiones con una defensa de Mystici Corporia y una refutación del cargo que le hace la Mary Ball, porque fundamentalmente es eso lo que me importa y lo grave en todo este asunto, demoler la figura para luego demoler la doctrina. Lo histórico es una discusión eterna sobre la que nadie va a rematar con convencimiento, pero el cargo que se hace contra la doctrina es contestable. Es más, me gustaría ver si esta Encíclica se puede considerar Magisterio Infalible, en eso estoy. Si me da una mano (porque veo que maneja el tema) se lo agradezco.

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    7. Hay un trabajo sobre la Encíclica en el 1er Cuaderno de La Reja, que da cuenta de su perfecta ortodoxia y loable explicitación de esta doctrina. Está en la red. http://lareja.fsspx.org/sites/sspx/files/cd_11_resumen_de_la_enciclica_mystici_corporis.pdf

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    8. Estimado, me pide ud. quizá más de lo que yo puedo.
      Como simple y pecador fiel algo leído, lo que puedo aportarle respecto de la enciclica de Pio XII Mystici Corporis es la evidente constatación de la diferencia con la Lumen Gentium de Vat. II y con lo que se enseño después y hasta ahora desde Roma misma, en cuanto a la concepción de la Iglesia, y la diferencia con el ecumenismo disolvente. Creo que estos párrafos junto con algunos otros de la Humani Generis, también de Pio XII, son muestra suficiente de cual es la doctrina católica romana y como se la altera, cambia y deforma desde las enseñanzas conciliares y postconcilialares ecumenistas e interreligiosas. No hay margen en la enseñanza de Pio XII para este ecumenismo heretizante, y cuando no, ambiguo. Hay una Iglesia verdadera y ella invita a la conversión. Veamos.

      Dijo Pio XII: "... para definir y describir esta verdadera Iglesia de Cristo
      -que es la Iglesia santa, catolica, apostolica, Romana- nada hay mas noble, nada mas excelente, nada mas divino que aquella frase con que se la llama el Cuerpo mistico de Cristo; expresion que brota y aun germina de todo lo que en las Sagradas Escrituras y en los escritos de los Santos Padres frecuentemente se ensena".

      "Por lo cual, los que están separados entre sí por la fe o por la autoridad, no pueden vivir en este único Cuerpo, ni tampoco, por lo tanto, de este su único Espíritu”.

      "Por lo cual se apartan de la verdad divina aquellos que se forjan la Iglesia de tal manera, que no pueda ni tocarse ni verse, siendo solamente un ser neumático, como dicen, en el que muchas comunidades de cristianos, aunque separadas mutuamente en la fe, se junten, sin embargo, por un lazo invisible"

      "... entre los miembros de la Iglesia sólo se han de contar de hecho los que recibieron las aguas regeneradoras del Bautismo, y, profesando la verdadera fe, no se hayan separado, miserablemente, ellos mismos, de la contextura del Cuerpo, ni hayan sido apartados de él por la legítima autoridad a causa de gravísimas culpas".

      “… a aquellos que no pertenecen al organismo visible de la Iglesia Católica, ….implorando oraciones de toda la Iglesia para invitar, de lo más íntimo del corazón, a todos y a cada uno de ellos a que, rindiéndose libre y espontáneamente a los internos impulsos de la gracia divina, se esfuercen por salir de ese estado, en el que no pueden estar seguros de su propia salvación eterna; pues, aunque por cierto inconsciente deseo y aspiración están ordenados al Cuerpo místico del Redentor, carecen, sin embargo, de tantos y tan grandes dones y socorros celestiales, como sólo en la Iglesia Católica es posible gozar. Entren, pues, en la unidad católica, y, unidos todos con Nos en el único organismo del Cuerpo de Jesucristo, se acerquen con Nos a la única cabeza en comunión de un amor gloriosísimo…”.

      El Trabajo de La Reja http://lareja.fsspx.org/sites/sspx/files/cd_11_resumen_de_la_enciclica_mystici_corporis.pdf también es interesante porque denuncia un problema de traducción de ese último párrafo que se usó para meter innovaciones. Pero igual todos, también los progresistas y los partidarios del Vat. II honestos intelectualmente (incluso Ratzinger) reconocen que la doctrina tradicional católica romana expuesta por Pio XII fue modificada.

      Saludos

      Saludos

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    9. Respecto de mis supuestas intenciones de las que me acusa Marcelo, llamándome además filonazi y demás mojigaterías de progres y conservas timoratos, y todo esto con el aplauso de Dardo, tengo que decir que la cita crítica que menciono sobre Pio XI está en el libro de Ruben Calderón Bouchet en su libro sobre Maurrás y la Acción Francesa. Respecto a no salvar a los judíos si no se convierten, no es algo que dije sino que la caridad empieza por casa, y el libro que tanto desdeñan sin haber leído demuestra el desinterés de Pacelli por lo que sabía que vendría para casi 100 millones de católicos de contribuir con la causa judeomasónica de los Aliados. El libro de Ball Martinez, no se agota en el tema Myistici Corporis, pero tampoco es la única fuente, de ahí que cité a Don Rubén, pero en igual sentido se puede leer a Jean Madiran o muchísimos y reconocidos autores con los que se puede o no coincidir pero no puede tratárselos como heterodoxos por no defender falsos ídolos del conservadurismo tradi. En mi caso no hablé de Magisterio, sino de acciones políticas con graves y trascendentes consecuencias teológicas. En consecuencia, jamás podría hablar de Pio XII o sus predecesores como buenos Papas a pesar de su magisterio, que es lo que de entrada se debe esperar de los pontífices.
      Saludos cordiales y Sieg Heil, uh, se me chispotió

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    10. Estimado Augusto, le ruego no entre en la susceptibilidad del nacionalismo, se arman discusiones y las partes tiran, no es para ofenderse, se toman las cosas por lo grueso, es el medio. La misma charla podría ser con vinos y no habría problemas. Sabía de dónde venía la cita y estoy de acuerdo, como supone. No fueron malos Papas, fueron malos tiempos que requieren de hombres EXTRAORDINARIOS, de Santos, y cada uno dió su medida. Lo mismo para nosotros. Y no tengo ningún problema en devolver el saludo con la derecha en alto y reiterarle mi aprecio; las diferencias espero que las zanjemos mateando en alguna nube cimarrona mientras charlamos con Pio XII.

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    11. A Torchson le digo que yo leí el libro de Mary Ball Martínez. Es un libro discutible respecto de los hechos históricos y su interpretación, pero escandalosamente erróneo en cuanto al magisterio de Pio XII y la Mistici Corporis. Pero Ud. Torchson sólo usa el libro para llevar agua a su molino de simpatías politico-ideológicas e injuriar a Pío XII.

      Torchson no leyó los documentos, también del magisterio, y los libros de la época que cité yo en el comentario del 27 de octubre a las 20:08 (pero hay más fuentes si interesa...) , que muestran el grave riesgo en que se encontraban la Iglesia y los católicos, además de otros pueblos, bajo el totalitarismo político e ideológico con el que simpatiza. El Papa Pio XII, al igual que muchos clérigos y seglares de esa época eran conscientes de eso, el magisterio lo enseña, pero Torchson no lo acepta, es más facil acusarnos de mojigatos y timoratos, mostrando como entiende eso de "la caridad empieza por casa".

      Entre las injurias ideologizadas de Torchson que escribe en Argentina a más de setenta años de los documentos y los hechos (que, visto está, en buena medida ignora o desconoce), y el sano criterio del Papa y otros católicos testigos de primera mano de los acontecimientos en el centro de Europa, cualquier fiel debe quedarse con este último.

      Pero sigue Torchson injuriando a Pio XII, acusándolo de desinterés por cien millones de católicos y de apoyar una presunta causa "judeomasónica", y lo juzga por alegadas "acciones políticas con graves y trascendentales consecuencias teológicas" (¿?). Todo sin más pruebas y sin más fundamento que el de no haberse sumado a las posturas pro-Eje que tanto le agradan a Torchson. Lamentable.

      Cierro acá y me abstengo de otros comentarios de índole político, para no empiojar más el tema.





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    12. Esto no se soluciona con el nacionalismo ni mucho menos con el nazi-onalismo que derivó en paganismo, esto se soluciona con la virtud olvidada, como la llamó el padre Sáenz, el patriotismo, el amor a la patria. Y sobre todo esto se hubiera solucionado con la consagración de Rusia en los sesenta, que era a más tardar cuando debía hacerse.

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  6. PALABRAS DE GENTA: "Y ahora debo subrayar un hecho importantisimo:
    durante esos años, el Estado Nacional Eslovaco desarrolla
    en todos los aspectos de su política, la integridad del orden
    y de la vida católicos sin la menor interferencia de la
    ideología nacional socialista y, a pesar de la guerra, alcanza
    un florecimiento espiritual y material jamas conocido
    antes".

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  7. Lo que importa, anque no se le de el lugar que corresponde:
    El avance modernista sobre la jerarquia. De anterior y larga data.
    Ver con atencion lo descrpto por Don Luigi Vila.
    Capaz que, entonces si, siquiera nos apriximariamos a la Grandeza de S.S Pio XII. Asi como a la bajeza de la tal Mary con su "relato promiscuo".
    Como "frncisquista".
    Para entender a cabalidad a los Beas, Bugninis y demas conmilitones.

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  8. Llego tardísimo a la discusión, y habiendo leído demasiado aprisa -a mi pesar- el extracto del libro de Ball Martínez que publica Augusto. Abundan los datos históricos que no estoy en condiciones de compulsar -muchos de los cuales pueden reclamar opuestas interpretaciones, por lo que se requiere no poca acribia para dilucidar su sentido más cabal-, pero en todo caso sorprende lo que la autora afirma sobre la expresión «Cuerpo místico», ya supuestamente calificada en precedencia (ella dice por los padres del CVI) como «confusa, ambigua, vaga e inapropiadamente biológica»; concepto, además, que se apartaría de la realidad «en cuanto que implica la divinización de la Iglesia»(!!!), cumpliéndose a expensas de la encíclica de Pío XII la presunta «transición repentina de Sociedad Perfecta a Cuerpo Místico», etc. Empleo los términos «supuestamente», «presunto», etc., porque me es imposible comprobar la veracidad de estas imputaciones, que no dejan de resultarme estrafalarias.

    Pero hete aquí que en los comentarios de Scio de San Miguel (s. XVIII) al salmo 116 Laudate Dominum, omnes gentes, se habla ya de «la llamada a todos los pueblos a formar parte del único Cuerpo Místico de Cristo: la Iglesia», sin que el glosador parezca tener la intención de recurrir a novedad alguna al emplear la discutida expresión. Y santo Tomás (S.Th. IIIa, q.8, a.1) afirma sin retaceos que «así como se llama a la Iglesia entera cuerpo místico por analogía con el cuerpo natural del hombre, que realiza actos diferentes de acuerdo con la diversidad de miembros, como enseña el Apóstol en Rom 12,4-5 y 1 Cor 12,12ss, así también se llama a Cristo cabeza de la Iglesia por semejanza con la cabeza del hombre».

    No deben faltar multitud de citas de sacros autores muy anteriores a la publicación de la encíclica de Pío XII que confirmen el uso inveterado de la expresión que Pelota Martínez viene a cuestionar, sin recurrir a los obvios pasajes paulinos. Esta sola arbitrariedad inexplicable de la autora sirve a echar razonables dudas sobre el resto del escrito.

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    1. Como siempre Flavio, con tranquilidad da en el clavo. Que es lo único que realmente me interesa. Lo otro es historia.

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    2. Muy interesante lo de Flavio.

      El despelote "conciliar y postconciliar" (y cuando no es eso, las simpatías políticas ideológicas, como el caso de Torchson) lleva a algunos a olvidar lo que es el magisterio de Iglesia, y el magisterio pontificio, el respeto y asentimiento que se le debe en lo que es propio de la fe y moral.

      Esta señora Martinez se ha despachado con unas pocas líneas cuestionando una encíclica de gran profundidad teológica, sin fundamento alguno, y no faltan quienes la citan como si tuviera autoridad de algo en la materia.

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    3. Se me conceda una nueva interrupción a propósito del «Cuerpo místico»: una preciosa indicación de Adolfo Tanquerey en su «Sinopsis de Teología dogmática». Admite el autor, un poco con la Bola Martínez, que hoc nomen non invenitur formaliter in libris sacris, ignoratus a Patribus, pero ¡atención! adhibetur a theologis Scholae et hodie saepius evolvitur in theologia dogmatica et ascetica. Dice que en san Pablo está casi insinuada la expresión, y que el Aquinate la usa de hecho. Y trae, del Magisterio, un pasaje de la Unam Sanctam de Bonifacio VIII donde se dice que la Iglesia unum corpus mysticum repraesentat, cuius caput Christus. Supongo que sobre el particular no hay mucho más que argüir.

      Aún admitiendo los graves errores que en materia política cometieron papas de doctrina teológica incuestionable, sirva apenas para matizar lo que se dice sobre el presunto filomarxismo de Pío XII su célebre bendición al generalísimo Franco (cuya gesta fue toda una cruzada local contra el marxismo) y -pese al aparente apoyo que esto pudiera suponer al fétido régimen democrático- su convocatoria a que fuesen a votar por la DC incluso las monjas de clausura, con tal de que no triunfaran los comunistas. En lo tocante a las preferencias políticas del papa Pacelli, el tema me supera con suficiente holgura como para intentar el menor juicio: mucho más comprobada parece, en todo caso, la simpatía hacia los zurdos de Paulo VI, contemporánea a su talante liberal. Pero no puedo fiarme de los datos que aporta la autora, desde el mismo momento en que desbarra tan notoriamente en cosas más seguras, como las que más arriba abordamos.

      Y que el cocodrilo me conceda un último renglón para saludar cordialmente a todos.

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    4. Y Augusto también se ve que confía demasiado en el difamador serial, supuesto médico de Pío XII, que escribió una pseudo-biografía.

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    5. Sumo a lo de Flavio lo siguente.

      Fue bajo el Papa Pacelli y en plena guerra fría que se suscribió con España el concordato de 1953, con plena aplicación de la doctrina tradicional y un Estado confesional católico.

      BASTA DE INJURIAR A PIO XII !!!!

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  9. Obvio que Pío XII no quiso un cambio de Doctrina ni liturgia, no se puede afirmar lo mismo de roncalli.

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  10. Sobre el tema dogmático que la autora critica, ya lo pusieron negro sobre blanco en los comentarios anteriores.

    Sobre los totalitarismos, de derecha, de izquierda, democráticos o no, no han dicho nada, cuando todos coinciden por igual en esa desgraciada escisión moderna que masifica. Es la escisión del espíritu y la vida, de lo que se piensa y de la vitalidad, que empantanó al mundo de los últimos dos siglos y medio en abstracciones (soberanía popular, raza, misión en la historia, fin de la propiedad privada como solución, la ley del derrame capitalista, etc).
    Todo toralitarismo está aquejado de ese espíritu de abstracción descarnado que provoca mares de adherentes masitas. Termina siempre en un racionalismo, un logicismo bien apuntalado, que parte de premisas ajenas a lo que pesa y posa. También el kirchnerismo, como categoría (sub desarrollada y para negros) de un tipo de democracia.

    Pero claro, para entender bien esto hay que ir de la mano de autores frances. Los alemanes y tanos tienen su corazoncito comprometido.

    Y a no olvidar que nunca nos debemos definir por lo que nos da asco: por rechazar el comunismo no admiramos al capitalismo; ni por defecar en la democracia y en sus titireteros nos ladeamos al lado nazi.

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  11. Por mi parte en ningún momento me referí al tema de la Mystici Corporis, pero me parece arbitrario tomar un solo tema y presumir precisamente arbitrariedad en todo lo demás. Parece que tengo que insistir que mi intervención fue mayormente respecto a cuestiones políticas (y otras no tanto como el de los amigos de Pacelli y los cambios que él mismo realizó), con una trascendencia fundamental en el curso de la historia. El video que recomendé aporta datos más que interesantes, pero sobran lo autores además de Don Ruben o Madirán que exponen claramente no solo lo yerros sino las consecuencias que ellos tuvieron en la entronización de éste Nuevo Orden Mundial reinante hoy de hecho y próximamente de pleno derecho. La Summi Pontificatus es claramente parcial en contra de los "posesos nazis y sus aliados" e incluso recrimina el no cumplimento del verdaderamente diabólico e inicuo Tratado de Versalles, y no es una suposición caprichosa dado el contexto. Pero el internacionalismo apátrida puede encontrarse, aunque levemente menos alevoso que el hodierno, en el magisterio de Benedicto XV y su Maximum Illud con una propuesta dialéctica entre nacionalismo (o simplemente patriotismo) y catolicismo. Yo soy nacionalista porque soy católico, por lo que mi defensa de ésta postura siempre tiene en cuenta la cuestión jerárquica en la cual la fe no sólo se antepone sino que ilumina la cuestión política y hasta nos da la clave para entender la historia. El problema parece ser el no querer atar cabos.
    Lamentablemente en estas cuestiones, y en esto si disiento con Dardo, se puede evitar apuntar al mensajero, pero no se lo hace sino todo lo contrario. Sorprende que en las páginas sedevacantistas que publicaron ésto antes que yo el revuelo fue mucho menor. De todos modos, a fin de no continuar con cuestiones en donde es claro que las posiciones son inamovibles, prefiero seguir manteniendo buenas relaciones dando por terminado un debate inconducente que puede exacerbar ánimos (y hablo por el mío principalmente) más allá de lo que cuestión amerita.
    Saludos en Cristo y la Patria.

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    1. Estimado Augusto, he sentido de joven mis rencores contra Pio XI, la vejez me ha ido mostrando que hay decadencias imparables, que se nos destrozan las sociedades y las familias sin que podamos hacer grandes cosas para parar esto, y que sería muy fácil para todos decir que es nuestra culpa, y que de alguna manera lo es; y a partir de esto he dejado de verlos con tanta acritud en cuanto a sus decisiones prudenciales y políticas. Un caso claro de este problema me lo mostró Oliveira de Salazar, en cuarenta años no pudo reconducir la pendiente del hombre moderno, su crítica a los líderes nacionalistas de que fueron más grandes que sus gentes y pidieron de ellos lo que no podían dar. Pasa con los hijos. Te repito, durante años me he cagado en Pio XI, y hoy me veo haciendo cosas muy parecidas a lo que hizo él, en pequeño. Lo de los Cristeros, después de años, creo que no se podía hacer otra cosa, aunque me den ganas de haber muerto con ellos. Dios nos libre de tener responsabilidades en un mundo que atenta contra todo bien. Si no he atacado a sedvacantistas es porque mucho no me importan, si he reaccionado con lo tuyo, es porque mucho me importas. No pongas a esos Papas como responsables del desastre, ya hay un heroísmo y un milagro en que al menos "decían" la Verdad cuando todos callaban. Pero se daba la ley de Murphy, no había manera de jugar bien, son momentos terribles donde solo dará la tecla el Santo o el Héroe. Con ellos y con nosotros hay que bajar la vara, estás muy rígido. Eso es todo. Te saluda este Viejo Decadente.

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    2. Manteniendo el aprecio, mantengo igualmente el disenso. No siempre podemos aducir que se hace lo que se puede sino que primero se debe buscar hacer lo que se debe. La prudencia además de la importante virtud que es, se aduce muchas veces como el mejor de los comodines.
      NO coincido tampoco en cuanto al ejemplo de los Cristeros. A veces hay imponderables y a veces una puerilidad consentida, si lo engañaban tantas veces a ese hombre y no aprendía, menos mal que no nació mina. A veces existen responsabilidades no dolosas que pueden deberse a no haber hecho lo suficiente o a falta de firmeza, pero responsabilidades al fin.
      El tema Salazar es uno de los que más me intriga, ya que considero que su nobleza y rectitud son ostensiblemente superiores a las de Franco; sin embargo, su prudencial accionar, no impidió que el mismo viera el derrumbamiento de su amada patria. MI pregunta es entonces, ¿no valía la pena jugarse en contra del imperio judeoanglófilo en vez de seguir colaborando con los mismos? Tanto para el tema Salazar como para el de los Cristeros, a veces simplemente corresponde morir, pero morir en la que corresponde, morir con dignidad. A veces muriendo se salva el alma y salvándose se la pierde. Y si creo que en definitiva es a santos y a héroes a quien hay que buscar como referentes, y por sobre todas las cosas, no considerar que ese ideal es imposible. El decir la verdad cuando todos callan es señalar a responsables precisos, en vez de ayudarlos y salvarles la vida en vez de sus almas. El tema es complejo y no hay que tenerle miedo al revisionismo. Habiendo cumplido 46 y con la cabeza blanca, me siento más viejo de lo que soy y no precisamente más sabio, pero si un poco más desconfiado, lo que me mantiene más atento.
      Calmado los ánimos, vaya un fuerte y sincero abrazo.
      Augusto Espíndola

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    3. Yo quería concluir, pero Torchson sigue injuriando a Pio XII y su magisterio, y no puedo admitirlo.

      Ahora cuestiona la enciclica Summi Pontificatus, la primera enciclica del Papa XII, que es una excelente exposición de la doctrina católica y de las normas de justicia y derecho natural que deben regir en los Estados y entre los pueblos.

      Invito al Cocodrilo y a los lectores a leer y publicar ese encíclica, cuyo valor es superlativo más considerando la oportunidad en que fue publicada en los mismo inicios de la 2ª. guerra mundial. Y no se menciona ni defiende el tratado de Versalles, como miente escandalosamente Torchson (ver http://w2.vatican.va/content/pius-xii/es/encyclicals/documents/hf_p-xii_enc_20101939_summi-pontificatus.html)

      Al nacionalismo filonazi y contrario a la doctrina católica de Torchson lo unico que le importa es que se critique a sus queridos criminales “nazis y aliados”.

      Pues bien, cuando la encíclica fue publicada (fines de octubre de 1939), los nazis y sus aliados soviético-comunistas habían arrasado y repartido Polonia, un país católico (consecuencia del pacto Ribbentrop-Molotov). Y se habia puesto en marcha con orden del Fürher el programa de eutanasia de enfermos mentales (ver Nolte, La Guerra Civil Europea e Irving, La Guerra de Hitler, le cito revisionistas moderados porque se lo que hablo).

      El Cardenal Hondl, primado de Polonia, debió huir a Roma, y escribió un libro sobre las atrocidades alemanas en Polonia que anteriormente he citado, fue liberado por los americanos al final de la guerra, volvió a Polonia luego de la 2ª. guerra y seguió defendiendo la fe, esta vez contra los comunistas (ver https://en.wikipedia.org/wiki/August_Hlond).

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    4. Querido Augusto: (Entienda que debo dejara a Marcelo explayarse con lo suyo) Justamente lo que planteas sobre Oliveira de Salazar es lo que me hizo reflexionar. Lee la biografía de Jean Ploncard D Asacc, y verás a un realista a muerte, casi un pesimista diría yo, sopesar la "materia" con que se cuenta para hacer algo en esas épocas (¡imáginate en estas!) y donde meterse en aventuras que van más allá de las posibilidades no es la tarea del "político". Uno no mete todo un pueblo en una guerra si no tiene alguna posibilidad de éxito; fué quizá este "entusiasmo" el que nos hizo perder a Europa toda. Ahora bien, el heroísmo y la santidad se demuestran en forma personal, Cristo hace que Pedro envaine, que Lucas huya desnudo, ¡que todos safen! y que el que sea sometido al suplicio sea él. De ese martirio personal Dios hace grandes cosas, mirá a José Antonio. En el caso Cristeros, Pio XI no fue engañado, creo que supo que iban a estar perdidos y masacrados, como en Malvinas, si ganábamos, EEUU mandaría nuevas armas, y si seguíamos ganando nos rompían todo, la cosa era clara NO NOS IBAN A DEJAR GANAR, DE NINGUNA MANERA. No puede uno pedir a los otros el martirio, hay que evitar esas pruebas a los otros, Dios sí puede porque puede darte las gracias para soportarlo, pero uno no puede pedir eso de los hijos. Oliveira hizo algo que podían soportar los portugueses, y ya era más de lo que podían, de hecho todo cae cuando él cae. Franco lo mismo. Hicieron lo que pudieron y un poco másEn el caso Acción Francesa sí fue una trampa en la que cayó, por zote, lo reconozco. Estaban escaldados con las casas dinásticas y la monarquía, que ya eran nada confiables y muchas masónicas (Oliveira los mantuvo lejos con respeto, y cuando se murieron les hizo un lindo funeral, pero no los quería ni cerca, como Rosas con San Martín). Se puede parar la decadencia personal, con gracia, pero la enseñanza de la historia es que las decadencias de las civilizaciones son imparables, y en esas pendientes, todos juegan mal. El Santo de la época es Pio X, un hombre encerrado en su escritorio salvando la doctrina en un mundo que se derrumba. ¿Que la opción era los nacionalismos del siglo XX? Hummm... ¿para lo católico? y que debíamos jugar esa carta a todo o nada... vuelvo a repetirte, nunca lo sabremos, pero tengo mis serias dudas. Quizá hubiera sido un poco mejor ¿o no? Siempre nos queda la tentación del "beneficio de la duda". Esos Papas, de muy buena fe, jugaron como pudieron sus cartas y creo que estaba la cristiandad en esa encrucijada en la que no puedes ganar, no puedes empatar, y no te puedes salir. Como nosotros hoy en esta democracia.

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    5. La postura que tomaron es más o menos la que dice Germán Rocca más arriba, apoyaron las cosas buenas, se opusieron a las malas, no se volcaron por un bando. Y Pio XII - ni los anteriores- tomaron partido por los vencedores ni por la democracia como nuevo principio civilizador (más allá de que por momentos quedaban de un bando u otro en medio de las confusiones), El Vaticano II sí lo hizo, y ¡cataplúm!. Allí se produce el cambio brusco, la Civilización Democrática se entiende como la etapa evolutiva necesaria de la Civilización Cristiana y no como su derrumbe. Pongamos mi entendimiento del asunto: los Franco, los Oliveira, los Dolffuss y los Tiso, tapaban con los dedos las grietas de un dique, el dique católico, los aliados minaban el dique para la destrucción, los nacionalismos soñaban con construir un dique diferente. Siempre hay algo mejor en un soñador que en un destructor, pero sabemos que "el que Conmigo no edifica, demuele". Es legítimo pensar que aquello pudo haber sido mejor que esto, pero no es legítimo enojarse tanto con los que no lo creyeron y aprender a dudar de los propios criterios, más cuando ellos estaban cerca. Lo que la Mary Pelota Martinez (Flavio dixit) pretende demostrar, es que no haber tomado opción por ese nuevo intento civilizador es una traición a lo católico, y fuerza los argumentos para demostrar que efectivamente, torcieron la doctrina. Pero no fue así, la ortodoxia estuvo mejor servida que nunca en en dos o tres siglos, Claro. si esto fue así, tambalea el juicio histórico. Mi viejo, si lo relees, no deja de ver una cosa y la otra, no las quiere atar, hubo errores prudenciales y no hubo errores doctrinales, pero lo que es claro en su obra sobre El Fascismo, es que este no era el "bando católico", ni por orígen ideológico, ni por propuestas de orden político. Y en esto ver las enormes diferencias entre unos y otros.
      Estimado, lo entiendo desde lo más cordial, siento en mucho como usted, tengo vértigo hacia lo suyo, esto que se dió me repugna más que nada, pero calma, mucha calma. Oliveira Salazar era un monje, se propuso reconstruir no un país, sino el alma de sus hombres, y no lo logró... sigamos ese loco intento.

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    6. Me parece que era Marcos el que huyó nudo....

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    7. Hasta que no asocien la visión que tuvo León XIII con el mensaje de Fátima no van a terminar de hilar bien la trama.

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    8. Escriba esa relación y envíela, así la compartimos.

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  12. http://callmejorgebergoglio.blogspot.com.ar/2017/10/vatican-honors-martin-luther-with-stamp.html

    https://4.bp.blogspot.com/-AJBXy0p6DfE/Wfi1llzqkpI/AAAAAAAANQA/fDTKwVN8ENsAZ-3_ORXKSsVrlnkda2YIgCLcBGAs/s400/luther%2Bstamp.jpg

    Wow! The Vatican honors two heretical men, Martin Luther and Philipp Melanchton, on the 500th anniversary of Martin Luther’s nailing 95 theses to the door of All Saints’ Church in Wittenberg, Germany (October 31st, 1517). The stamp (see above) depicts Luther and Melanchton at the foot of the Cross at Our Lord’s Crucifixion as if they were faithful sons of Our Lord and of the Church He instituted! How can this be the same Church that condemned Luther’s errors in 1520 and excommunicated him in 1521?



    ooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh....................
    una burla..
    QUE TRAIDORES!!!

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    1. ¡La vi! ¡Que hijos de puta blasfemos! ¡Poner en el lugar de María y Juan a esos hijos de la gran puta!. ¿Donde afilian para el sedevacantismo? Cuentan que Gambra estando de viaje entro en un Iglesia para escuchar Misa, y resulta que eran carismáticos y en un momento todos comenzaron a gritar que veían la Paloma ¡allí! ¡allí! ... "¡Hombre! - dijo- ¡si daban ganas de hacerse del tiro del pichón!"

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    2. ¿que donde afilian? jiji...me parece que acá:

      https://moimunanblog.com/2017/11/03/el-capuchino-americano-fulminantemente-cesado/

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    3. ¿Por qué debemos sorprendernos de que una religión del infierno -porque ciertamente no es del Cielo- que predica un evangelio falso , celebra el paganismo , y que está llena de homosexuales en la jerarquía , use imágenes ocultas homoeróticas?
      La Secta del Vaticano II adora al hombre , no a Dios. El centrarse en el hombre, lo cual se llama también antropocentrismo , es una de las principales doctrinas y características de la religión del Novus Ordo, que ha colocado al hombre en lugar de la Divinidad: “Esto”, dice el Papa San Pío X, “es el marca distintiva del Anticristo : el hombre se ha puesto con temeridad infinita en el lugar de Dios, elevándose sobre todo lo que se llama Dios; de tal manera que aunque no puede extinguir completamente en sí mismo la idea de Dios, ha despreciado la majestad de Dios y, por así decirlo, ha hecho del universo un templo en el que él mismo debe ser adorado “( Encíclica E Supremi , n. 5; ver 2 Tes 2: 2). Tres años antes, el Papa León XIII se había lamentado: “El mundo ha escuchado lo suficiente sobre los llamados” derechos del hombre “. Que se escuche algo sobre los derechos de Dios “( Encíclica Tametsi , n. 13).
      Fue en el Concilio Vaticano II cuando el hombre fue colocado oficialmente en el lugar de Dios, no expresándolo claramente, por supuesto, sino de tal manera que debería ser suficientemente evidente para todos los que están dispuestos a mirar: “De acuerdo con la opinión casi unánime de los creyentes y no creyentes por igual “, declaró el pseudo concilio,” todas las cosas en la tierra deben relacionarse con el hombre como su centro y su corona “(Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes , n. 12).
      Como la filosofía modernista de Immanuel Kant (d. 1804) encarnó la revolución copernicana en filosofía, el Vaticano II constituye la revolución copernicana en teología. El hombre ya no gira en torno a Dios; ahora es Dios quien está hecho para girar alrededor del hombre – “con infinita temeridad” de hecho. El falso “Evangelio del Hombre” está vivo y en buen estado, y el Catecismo del Culto Conciliar de 1992 constituyó un hito en su desarrollo.
      http://elquijotesiglo21.blogspot.com.ar/2017/10/25-anos-del-modernista-catecismo-de-la.html

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  13. ¿Y ESTO?????????....
    https://4.bp.blogspot.com/--XbLx_EYz_U/Wfc3Ih4mRmI/AAAAAAAAC64/WOhtbeuAoss6SJJK2z7NKPXidoYKN7YTwCLcBGAs/s1600/panfleto.jpg
    http://elblogdecabildo.blogspot.com.ar/2017/10/secuencia-del-derrumbe.html

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    1. Eso es divino!!!! Que se les caiga la iglesia en las bolas!!!

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