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viernes, 23 de febrero de 2018

A DIOS REZANDO…

Resultado de imagen para imágenes de guerreros cruzadosPor Dardo Juan Calderón.

  Leo con gusto y gratitud, muy a menudo, las páginas de PANORAMA CATÓLICO, que han ido tomando un tono cada vez más espiritual o sobrenatural. Aun a costa de contrariar un público adicto a las rencillas, golpes y contragolpes, y con esto ser más “divertido”, nos entrega excelentes meditaciones cotidianas sobre los misterios del Santo Rosario, que es al fin el único medio útil de enfrentar esta batalla.

   Sí sí, pero… con el mazo dando. Y es por ello que salgo al encuentro de una idea que flota - entre mil muy recomendables- en su artículo “Cuando el gallo cante dos veces…” y que aunque revuela por todo el escrito, la resumimos en este párrafo que transcribimos:

   “Algunos temen que la resistencia católica tradicional pueda ser infiltrada y destruida. Esto los alborota, los distrae del foco en el cual hay que poner la atención para ver el momento actual con ojos sobrenaturales. Alborota y también inspira disconformidades, rencores y desavenencias. Sin querer, hacen el trabajo del Diablo. Se practica la doctrina del “cuanto peor, mejor”. Hay quienes desean que aquellos que no ven la crisis de la Iglesia en sus raíces verdaderas y piden una mera restauración del Vaticano II moderado sean fulminados por la ira divina. No es este el camino del Evangelio ni cumple ciertamente los pedidos de Fátima”.

    Entiendo los matices que encierra esta idea, y comparto que no hay que caer en la tentación de “cuanto peor, mejor”, pero caben ciertas aclaraciones. No pretendo ser el administrador de la Ira Divina, pero sí de la mía, y el “temor” que la resistencia católica tradicional pueda ser infiltrada y destruida no es sólo un simple temor, sino que es una realidad permanente sobre la que hay que estar bien avisado y alerta. En primer lugar la infiltración que el “maldito” hace en nuestras almas mediante toda las tentaciones del mundo moderno, con la avaricia economicista, con el engaño sobre la capacidad del poder político, con la desesperación, con la sensualidad  y la lujuria bombardeada de todos los costados y tantas otras; ataque que se hace sentir en las filas tradicionalistas de manera impresionante y con un aumento geométrico. Este se resiste con la liturgia, los sacramentos, la oración y buenas direcciones espirituales; estamos de acuerdo.
    Pero en segundo lugar, y no por ello menos importante, está la discusión doctrinaria, porque ya somos viejos y sabemos bien que un pequeño error en el principio son calzones bajados al final, y que el enemigo más temible en este plano no es la prédica desembozada de Francisco para la que todos están bien advertidos, sino justamente la de “aquellos que no ven la crisis de la Iglesia en sus raíces verdaderas y piden una mera restauración del Vaticano II moderado”. Y esto porque el Concilio Vaticano II es “lo peor”; y lo peor moderado, es lo peor de lo peor.

   Hay una idea muy típicamente línea media de que Francisco es lo peor, y los anteriores juntamente con el Concilio, lo no tan malo y hasta lo bueno. Y es un error garrafal. Que estos buenos señores se hayan dado cuenta de que hay un mal recién cuando Francisco lo hace escandalosamente evidente, no quiere decir que lo anterior no era mucho peor. Nunca es peor el enemigo que se planta frente a nosotros, que el que solapadamente se halla mezclado en las propias filas, embozado, camuflado.
   No nos gusta más Francisco porque sea “peor” y jugamos a que mientras más mal, mejor será la reacción. Pensamos que eran mucho peores los otros. Más insidiosos y más peligrosos.  Y por tanto lo “peor de lo peor” es reaccionar frente a él volviendo al Vaticano II para considerarlo una síntesis potable. Es cierto que en el “campo” parece peor Lenin que Marx, pero no somos simples campesinos y sabemos que el “gran mal” está en la inteligencia. Que el enemigo se haya sacado la careta es mejor, que el lobo se muestre lobo y no oveja (o peor aún, se disfrace de pastor) es mucho mejor. No sé qué parte de los “tibios” no se ha entendido del mensaje evangélico.
   Que las desopilantes encíclicas de Francisco sean peores que la oscureciente teología de Ratzinger (como nos muestra Flavio Infante en reciente artículo) es una ceguera imperdonable. Por supuesto que como en la anterior analogía, los “muertos” aparecen hoy, pero el veneno que los mata viene de antes.
   Los que aquí estamos, sosteniendo nuestras familias, nuestras parroquias y nuestros colegios, no debemos olvidar el “mazo”, y estar alertas ante las ideas y doctrinas erradas, que como un moho venenoso se pegan en las paredes de nuestras instituciones, y hay que rasquetearlas, con furia y empeño, como la buena ama de casa.

   “Que lo muertos entierren a los muertos” también es evangélico. Y este “pacifismo” derrotista que se prenda de una misericordia mal entendida no debe hacernos bajar la guardia.
   No hay en este momento peor enemigo, deriva más destructora, que la de aquellos que piden una restauración del Concilio Vaticano II “moderado”. No hay peor resultado de Amoris Letitia que hacernos volver a Humanae Vitae.
   “Que Dios distinga a los suyos” decía un viejo general francés mientras apaleaba la herejía albigense, pero su tarea era acabarlos. Y el abandono de este celo y de esta energía católica nos llevará a la perdición.
    Creo que mi criticado coincide en gran parte con esto y que las diferencias son cuestiones de “modos”; y acepto correcciones si hacen falta. Pero no son tiempos de medias tintas porque la letra se borra con mucha facilidad. Quienes tienen a su cargo la preciosa carga de las almas que el Buen Dios ha puesto bajo nuestra responsabilidad van a tener que ser muy duros, porque el zamarrón que viene va a ser brutal y las filas se están viendo mermadas de manera impresionante.
   No sé si voy a aguantar al tercer canto del gallo, pero lo tengo bien propuesto, lo tengo juramentado, y no preveo la posibilidad de la traición, Dios y su gracia mediante, aunque vengan degollando. No pongamos malos ejemplos para prepararnos a lo menos que daremos, el ejemplo de Pedro no es cómo cayó sino cómo se levantó. Piensen en Santa Juana, y si esa niña pudo aguantar la batalla,  la traición, el abandono, la condena y la misma hoguera; pues no sean pusilánimes y muéstrense dispuestos a almorzarse al gallo al primer canto, que Juan aguantó, María aguantó, y la misma Magdalena con toda su historia aguantó; hizo su fuerza el Cireneo que era un simple, José de Arimatea que era comerciante, Nicodemo que era abogado; y tenemos nuestra gloriosa historia plagada de ejemplos de hombres que no arrugaron frente a nada.
   Frases como la que hemos citado, pueden llegar a ser el canto de gallo que nos está recordando lo que no debemos aceptar.
   Podemos. Podemos sin tanto remilgo, aunque seamos unos cerdos, y podemos de derechas, sin melindres ni arrumacos. No pensemos de los demás peor de lo que nos pensamos nosotros, no son unos pobres infelices a los que no se les puede pedir mucho, “Mi gracia les basta”, y Cristo pide mucho porque da todo.

   El Evangelio no es un mensaje de debilidad para las niñas de la cofradía de María, y según nuestros estados nos tocará rezar, ayudar a los caídos o avanzar en primera línea. Ya que se cita a San Francisco de Sales, no olvido que este es muy duro con las madres “rezadoras” que descuidan sus tareas hogareñas. No hay que tener consideraciones cuando hemos sido llamados a ser “varones” del cristianismo, y otro gallo cantará.

                    

6 comentarios:

  1. https://www.youtube.com/watch?v=uSPohuTqabA
    perdon oh Dios mio.wmv
    Ramirez Rodnas

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  2. Con las madres que rezan no creo que sea duro SFdSales, será una mala traducción que está leyendo. Duro será con las que desatienden a su familia y faltan a sus deberes de estado que no por el simple hecho de rezar, bah ...pero no me extraña nada son las nuevas versiones de los santos que los modernistas gustan de hacerles decir cosas modernistas jeje, a ellos les fascinan los voluntariosos/istas que siempre están en acción y dejan de lado la vida de piedad.

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  3. Su gracia nos basta pero si sos un cerdo no te entra la gracia, porque Dios no le da perlas a los chanchos.
    SI, mejor vuelvan a Casti Connubii.

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  4. Estimado Don Dardo. Muy precisa su observación en cuanto al estado de vigilancia que se precisa en estos tiempos. A la FSSPX se la quieren cargar desde los progresistas, el Marquesado de Peralta o "Obra de Dios" (que humildad) o los acérrimos medias tintas de Ecclesia Dei o Motupropristas. Doy fe de la labor de espionaje que sufrimos desde tierra de San Ignacio. Inteligencia mundana, tienen, sin dudas. Celo apostólico, testosterona y algo de la distinción tomista bien utilizada y no de salón, creo que son los elementos necesarios para estos tiempos. De las artes y modus operandi de cierta prelatura, ya nos puso sobreaviso su Padre. Del tomismo de salón, su hermano el cura. Un fuerte abrazo.

    J

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    Respuestas
    1. Claro y ajustado a la realidad.
      Los Hechos no lo son solo por sucedidos. Deben ser advertidos para que, al menos,sus daños sean minimizados.
      Para ello necesario conocer en profundidad la Praxis Revolucionaria: innumerables "usinas" que responden al Maligno.
      Implica discernir que no solo ciertos "progresistas", sino el Progresismo entendido en clave Fascista "derechosa" o "izquierdosa". Tal cual lo sufrieron siempre Mons. Lefebre, Mons. Castro Mayer y todas las obras con dejos de Genuinidad que existieran o existan.
      Atanasio

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